Visitar Kolašin
Puerta de entrada al Parque nacional de Biogradska Gora, Kolašin es un hervidero de actividades para los amantes del deporte y la naturaleza. En verano, es el punto de partida ideal para realizar numerosas rutas de senderismo. Explora las espectaculares montañas del macizo de Bjelasica y sus lagos glaciares, que no tienen nada que envidiar a los alpes. Cuando llega el invierno, dos estaciones de esquí reciben a los aficionados a la nieve: Kolasin 1450 y Kolasin 1600.
Un tesoro natural protegido
El Parque nacional de Biogradska Gora es una joya de la biodiversidad que forma parte de las Reservas de la Biosfera de la Unesco. Su ecosistema alberga uno de los últimos bosques primarios de Europa, donde la naturaleza permanece intacta, protegida desde siempre de la actividad humana. Según la Unesco, la reserva cuenta con 86 variedades endémicas de árboles y arbustos, más de 700 tipos de setas, 200 especies de aves y cerca de 38 tipos de mamíferos. Por solo 3 EUR, puedes rodear a pie el impresionante lago de Biograd, situado a la entrada del parque, o recorrer sus tranquilas aguas a bordo de una barca.
Al regresar, pasea por la plaza principal de la ciudad, Trg Boraca, flanqueada por restaurantes tradicionales. La especialidad local es el Kačamak, una receta contundente pensada para recuperar fuerzas tras una jornada de deporte. Se trata de una masa espesa a base de patatas y harina de diversos cereales, a la que se añade una crema de queso con un sabor muy característico llamada kajmak. Hoy en día, es posible visitar tranquilamente el jardín botánico Dulovine, que reúne numerosas especies florales y una interesante colección de plantas medicinales. La historia de Kolašin ha estado marcada durante mucho tiempo por los enfrentamientos entre los turcos otomanos y la comunidad cristiana montenegrina, un pasado del que da fe el monasterio de Moraca, fundado en 1252 por el rey serbio Stefan Nemanjic.
Un destino de sensaciones fuertes
El norte de Montenegro es el terreno perfecto para todo tipo de aventuras. Si las rutas de senderismo no te parecen suficientes, tienes la opción de recorrer la zona en bicicleta o, de forma más original, en jeep o quad. Infórmate directamente en las agencias locales. También es posible practicar rafting o barranquismo en el río Moraca, que bordea la localidad.
Recorrer el curso de este río es, además, la mejor manera de descubrir las gargantas de Mrtvica. Existe un sendero excavado directamente en la roca, utilizado antiguamente por el ejército yugoslavo, que permite adentrarse en un cañón de 8 kilómetros de longitud y hasta 1 100 metros de profundidad. En primavera, el río se nutre de numerosas cascadas y se forman pequeñas playas en sus orillas.
¿Cuándo ir?
Todo depende de lo que busques. El norte de Montenegro se puede visitar en cualquier época del año, tanto si te atraen los deportes de invierno como si prefieres las excursiones en plena naturaleza. Debido a su altitud de 900 metros, Kolašin mantiene una temperatura relativamente fresca incluso en pleno verano.
¿Cómo llegar?
La llegada en avión a Montenegro se realiza a través del aeropuerto de Podgorica, la capital del país. Desde allí, estarás a una hora y media en coche de Kolašin a través de la autopista, que ofrece unas vistas espectaculares. La estación de tren de Kolašin forma parte de la red ferroviaria que une la capital serbia, Belgrado, con la ciudad de Bar, al sur de Montenegro.
A pocos pasos de la ciudad histórica de Kolašin, descubrirán hermosas montañas y sus rutas de senderismo con vistas a lagos vírgenes. Así que sí, piérdanse en sus grandes extensiones montañosas que dan lugar a bosques de arándanos.
Pero tómense también el tiempo de descubrir la ciudad, su arquitectura a veces un poco "robusta", y sobre todo salgan a descubrir las tradiciones, los katuns, esas casas típicas, o los cantos y bailes locales que les permitirán conocer el alma del norte de Montenegro.
Kolašin es también una estación de esquí. Un gran cambio para esta tranquila y dulce ciudad que pronto verá a muchos turistas disfrutar de los placeres de los deportes de invierno. Personalmente no lo he probado, pero por qué no...
No lo duden más, para mí, es una parada imprescindible en Montenegro.