Visitar Regio de Calabria, mucho más que un destino de playa
Regio de Calabria, situada en el extremo sur de Italia, frente a la costa de Sicilia, es una ciudad marcada por una historia profunda y bañada por las aguas cristalinas del mar Jónico. Con sus vestigios de la antigüedad y ese ambiente mediterráneo que recuerda a ciudades como Almería, es una escala clave para quienes buscan combinar cultura y paisajes marinos.
Los imprescindibles de la ciudad
El museo arqueológico nacional es la joya de la corona. En su interior se custodian los famosos Bronces de Riace, unas estatuas griegas del siglo V a. C. que están consideradas entre las mejores esculturas de la antigüedad que han llegado hasta nuestros días.
Un paseo por el lungomare Falcomatà, al que muchos definen como "el kilómetro más bello de Italia", permite disfrutar de una vista privilegiada sobre el estrecho de Mesina. Es un frente marítimo que resulta especialmente agradable al caer la tarde.
Playas y naturaleza
Regio de Calabria cuenta con arenales como la playa de Pellaro, muy frecuentada por los apasionados del windsurf y el kitesurf, y la playa de Gallico, que ofrece un ambiente más tranquilo y familiar.
Para buscar algo más salvaje, una excursión a Scilla, situada a unos veinte kilómetros, te permitirá conocer un pintoresco pueblo de pescadores con playas de aguas muy transparentes.
El patrimonio religioso
La catedral de Reggio, la de mayor tamaño en toda Calabria, merece una visita por sus coloridas vidrieras y su imponente arquitectura. Muy cerca, el Castello Aragonese, un vestigio medieval que domina la ciudad, es testigo del pasado convulso de esta región.
Paseos y excursiones
Si te gusta la naturaleza, una escapada al parque nacional de la Aspromonte es una opción excelente. Este macizo montañoso ofrece una red de senderos variados con panorámicas espectaculares y una fauna muy bien conservada.
Una gastronomía de sabores intensos
La cocina calabresa es conocida por su carácter picante y el uso de productos locales. La 'nduja, un embutido cremoso para untar, es un básico que debes probar. Otro plato típico es el pesce spada alla ghiotta, elaborado con pez espada guisado con tomates y aceitunas.
Para el postre, el tartufo di Pizzo, un helado artesano de chocolate y avellana, es toda una institución.
¿Dónde comer?
- L’A Gourmet L’Accademia (Centro): Un local elegante que reinterpreta la cocina tradicional calabresa.
- Trattoria del Pesce Fresco (Paseo marítimo): Una parada fija para quienes buscan pescado fresco del día.
- La Cantina della Suocera (Centro): Una trattoria familiar famosa por sus platos tradicionales abundantes.
- Gelateria Cesare (Lungomare): Una heladería histórica donde probar un tartufo excelente.
¿Dónde dormir?
- Grand Hotel Excelsior (Centro): Un hotel de 4 estrellas elegante con vistas al mar.
- Albanuova Hotel (Centro): Un alojamiento cómodo situado muy cerca de la estación de tren.
- E Hotel (Frente al mar): Un hotel boutique de estilo moderno con terraza panorámica.
- Hotel Medinblu (Casco histórico): Un establecimiento refinado que destaca por su servicio.
¿Cuándo ir?
La primavera y el verano son los mejores momentos para disfrutar del clima soleado y las playas. El otoño es una época muy agradable para evitar las aglomeraciones mientras se mantiene una temperatura suave.
¿Cómo llegar?
Regio de Calabria cuenta con un aeropuerto propio que recibe vuelos domésticos con conexiones desde Roma y Milán. También existen ferris que comunican la ciudad con Mesina, en Sicilia.
¿Cómo moverse?
El centro de la ciudad se recorre perfectamente a pie. Si tienes pensado explorar los alrededores, lo mejor es contar con un coche de alquiler.