Visitar Marbella
Encajada entre las cumbres de la Sierra Blanca y el mar Mediterráneo, Marbella es uno de los destinos costeros más conocidos de la provincia de Malaga, en Andalucía. Aunque es la capital del jet-set en la Costa del Sol, ha sabido conservar rincones con mucha personalidad, especialmente en su casco antiguo, que todavía guarda la esencia de la arquitectura árabe. Comienza tu ruta en la Plaza de los Naranjos, un lugar que destila el aroma típico de la región, y piérdete por sus callejuelas llenas de flores. En pleno centro histórico, el Museo del Grabado Español Contemporáneo merece una visita tanto por sus colecciones, que incluyen obras de Dalí, Picasso o Miró, como por el propio edificio: un antiguo hospital del siglo XVI con una arquitectura que mezcla el estilo renacentista y el mudéjar.
Sortir des sentiers battus a Marbella
Aprovecha tu paseo por el casco antiguo para entrar en la iglesia de la Encarnación, levantada en el siglo XVI sobre los restos de una antigua mezquita. Sus muros altos y escalonados le dan un aspecto de fortaleza, y es que, además de su función religiosa, este templo servía antiguamente para proteger a la población ante posibles incursiones. Muy cerca, no dejes de buscar los restos de las antiguas murallas de la ciudad, que datan de la época del dominio musulmán en el siglo XI.
Si buscas una ruta diferente, el sendero que recorre las dunas de Artola es una opción excelente. Se trata de una pasarela de madera que te permite caminar cómodamente hasta llegar a la playa más tranquila de la zona, la playa Cabopino.
La referencia de la Costa del Sol
Marbella empezó a despuntar como destino turístico en los años 50, cuando la apertura del Marbella Club Hotel en 1954 marcó el inicio de su transformación. Más tarde, en la década de 1970, se inauguró el Puerto Banús, una marina de lujo que, entre boutiques de alta gama y tiendas exclusivas, atrae a un público internacional y ofrece una oferta inmensa de bares y restaurantes.
En el centro de la ciudad, recorre la imponente Avenida del Mar, que conecta el puerto con el elegante parque de la Alameda y la fuente Virgen del Rocío, situada en su parte central. Durante el trayecto, verás varias esculturas de Salvador Dalí. Para disfrutar del litoral, camina por el paseo marítimo: tiene 7 kilómetros de largo y une el Puerto Deportivo con la marina de Puerto Banús.
Con 27 kilómetros de costa, Marbella cuenta con playas para todos los gustos donde relajarse bajo el sol, como la playa Nagüeles, la playa El Faro o la playa Rio Verde.
¿Cuándo ir?
Lo ideal es evitar la temporada alta para huir del calor extremo y de las aglomeraciones que llenan Marbella en pleno verano. Los mejores momentos para visitarla son la primavera y el final del estío, especialmente entre septiembre y octubre.
¿Cómo llegar?
El aeropuerto más cercano es el de Malaga, desde donde salen autobuses directos hacia Marbella. También puedes optar por el tren entre Malaga y Marbella. Si viajas en coche, llegarás fácilmente por la autopista del Mediterráneo AP-7 o por la autovía A-7, que recorre toda la Costa del Sol.
Un lugar donde es muy fácil salir de fiesta, conocer gente y otras culturas. Por supuesto, no hay que ir buscando una "estancia auténtica en la España profunda".