Visitar Logroño
Capital de la comunidad de la Rioja, Logroño es una parada cultural y gastronómica de primer orden en España. Citada ya en tiempos romanos bajo el nombre de Vareia, la ciudad cuenta con una dilatada trayectoria. Durante la Edad Media fue motivo de disputas constantes entre los reinos de la península, en especial Navarra y Castilla. Todavía guarda algunos fragmentos de sus antiguas murallas, como el Cubo del Revellín, un baluarte artillero circular alzado en el siglo XVI. Cuenta asimismo con cuatro templos históricos, entre los que sobresale la concatedral barroca de Santa María de la Redonda, levantada sobre un anterior templo románico de planta circular que le dio nombre. En su interior se custodia un calvario atribuido a Miguel Ángel.
Una etapa clave del Camino de Santiago
En sus orígenes, Logroño creció al ritmo de los peregrinos que avanzaban por el Camino de Santiago a través de su vía más antigua, la rúa Vieja. Allí se alza el albergue de Peregrinos, un punto de descanso tradicional. Antaño, la ruta jacobea cruzaba por un puente del siglo XI atribuido a san Juan de Ortega. Derruido por las crecidas, fue reconstruido en piedra en el siglo XIX bajo la misma denominación: el actual Puente de Piedra sigue siendo el paso obligado para quienes cruzan el Ebro rumbo al casco urbano.
Organizada en torno a la iglesia de Santiago el Real, la plaza Santiago funciona como otro gran punto de encuentro para los caminantes. En ella se encuentran la fuente de los Peregrinos y un tablero de la oca a escala real integrado en el pavimento, con casillas repletas de símbolos jacobeos.
Descubrir La Rioja, tierra de viñedos
Logroño sirve como excelente base para explorar La Rioja, famosa por sus innumerables bodegas donde probar caldos de prestigio internacional. Su despensa destaca por la calidad de las huertas del valle, que producen una gran variedad de hortalizas como espárragos, alubias, pimientos y alcachofas.
Para profundizar en el pasado y la evolución de la zona, vale la pena acercarse al museo de La Rioja, ubicado en un palacio dieciochesco conocido como el palacio de Espartero. Su fondo abarca desde piezas arqueológicas de la Prehistoria hasta muestras de arte contemporáneo local.
A unos veinte minutos en coche aguarda uno de los parajes más singulares de la región, la Peña Bajenza, un conjunto de cortados arcillosos modelados por la erosión sobre los que planean numerosas colonias de buitres.
¿Cuándo ir?
La mejor época para recorrer La Rioja abarca desde mayo hasta septiembre. Alrededor del 21 de septiembre, Logroño se llena de ambiente con motivo de las Fiestas de la Vendimia o Fiestas San Mateo, una cita imprescindible si te encuentras por la zona.
¿Cómo llegar?
Existen conexiones aéreas puntuales desde Madrid hasta el aeródromo de Logroño-Agoncillo. Por carretera, la localidad cuenta con buenos accesos a través de la A-68, la N-120 y la N-232. Si prefieres el tren, hay trayectos directos desde Madrid, Bilbao y Zaragoza.