Taiwán en pocas palabras
En el imaginario colectivo, Taiwán se asocia a menudo con el auge de las nuevas tecnologías y el crecimiento económico asiático. Sin embargo, cuando dejas atrás el ajetreo de Taipei, te encuentras con la sorpresa de sus inmensas extensiones de selva. No es casualidad que los portugueses bautizaran a esta antigua provincia china como Ilha Formosa, es decir, la isla de la belleza.
Ciudades vivas y espirituales
Taiwán cuenta con varias ciudades de gran interés. La capital, Taipei, es una urbe trepidante y ruidosa. Seis millones de personas se mueven a diario por sus calles congestionadas. Aunque no es el lugar ideal para descansar, es una visita obligatoria para conocer lugares como el temple de Longshan y el mémorial de Chiang Kai-Shek. La gastronomía es excelente y sus mercados nocturnos son una experiencia muy auténtica.
Si buscas tranquilidad, dirígete a Hualien, una ciudad conocida por su calidad de vida, sus fachadas de mármol y su hermoso litoral. Tainan es el destino perfecto para una pausa cultural, ya que es la ciudad con mayor densidad de templos de la isla. Se respira un ambiente místico en la Montaña del Este, un templo taoísta donde los peregrinos acuden a realizar rituales. Durante todo el año se celebran festividades budistas en los cientos de templos de la zona. Entre los más destacados se encuentran el de Chuhsi, el de Kaiyuan y el de Mito, que alberga una fascinante estatua de una diosa con mil brazos.
Parques nacionales e islas vírgenes
Taiwán es un tributo a la naturaleza. El 70% de su territorio está cubierto de selva donde se conservan parajes espectaculares. El parc national de Taroko es a menudo descrito como el paisaje más hermoso del país. Allí puedes hacer rutas de senderismo a lo largo de desfiladeros donde las cascadas caen por los acantilados hasta el río. También es posible relajarse en sus fuentes termales. El parc national de Yangminshan es otra joya, con sus laderas montañosas cubiertas de arrozales, lagos y cráteres volcánicos.
Para desconectar por completo, lo mejor es visitar las îles Penghu. Este archipiélago de 64 islas se mantiene preservado, con sus habitantes viviendo en pequeños pueblos pesqueros. Sus playas son idílicas y ofrecen pescados y mariscos de gran calidad.
Cuándo ir
La mejor época para visitar Taiwán es desde finales de octubre hasta principios de marzo. Es recomendable evitar el verano debido a las temperaturas extremas. En general, huye de las temporadas altas de vacaciones y del Año Nuevo chino, cuando los hoteles se llenan y los precios suben considerablemente.
Cómo llegar
Lo más probable es que llegues a Taiwán por avión a través del aéroport de Taoyuan, cerca de la capital. Existe otro aéroport international à Kaohsiung. Un billete de avión desde España te costará entre 500 y 700 EUR, con una duración aproximada de 13 horas en vuelo directo. También puedes optar por llegar en ferry desde Okinawa, en Japón.