Visitar Seattle, una ciudad que equilibra naturaleza y modernidad
Seattle es el referente del noroeste de los Estados Unidos, un lugar donde la trama urbana convive con paisajes naturales de gran escala. Entre su potente industria tecnológica, su cultura alternativa y la cercanía a entornos salvajes, la ciudad atrae tanto a quienes buscan planes urbanos como a los que necesitan escaparse a la naturaleza.
El Pike Place Market: una institución local
Este mercado histórico, que se asoma a Elliott Bay, es un hervidero de puestos de pescado fresco, tiendas de artesanía y cafeterías con solera. Desde su apertura en 1907, ha sido el alma de la ciudad. Entre las paradas obligatorias están la primera tienda Starbucks, los famosos lanzamientos de pescado en el Pike Place Fish Market y el curioso Gum Wall, un muro cubierto por miles de chicles de colores.
El Space Needle y el Seattle Center
El Space Needle, levantado para la Exposición Universal de 1962, es el icono indiscutible de Seattle. Su plataforma de observación, a 184 metros de altura, regala vistas panorámicas de la ciudad, el mont Rainier y la bahía de Puget Sound.
En sus inmediaciones, el Seattle Center acoge espacios como el Museum of Pop Culture (MoPOP) y el Chihuly Garden and Glass, dedicado a las piezas de cristal del artista Dale Chihuly.
Capitol Hill: el barrio cultural y alternativo
Capitol Hill concentra la vida nocturna y el espíritu inconformista de Seattle. Aquí se mezclan tiendas independientes, bares con ambiente y salas de conciertos con espacios verdes como Volunteer Park, donde se encuentran el Asian Art Museum y una torre con buenas vistas de la ciudad. Además, es un barrio clave para la comunidad LGBTQ+.
Alrededores: naturaleza y rutas
Seattle está rodeada de entornos espectaculares. A menos de una hora en coche, puedes llegar al Mount Rainier National Park, donde el imponente monte Rainier se eleva a más de 4 300 metros. Para quienes prefieren caminar, los bosques de las North Cascades o las islas San Juan, perfectas para avistar orcas, son opciones excelentes.
Un paraíso para los amantes del café y el marisco
Seattle es la cuna de la cultura del café en los Estados Unidos. Más allá de los omnipresentes Starbucks, la ciudad cuenta con multitud de locales independientes conocidos por la calidad de su tueste. En cuanto a la gastronomía, los frutos de mar son la especialidad local: el salmón salvaje, las ostras y los cangrejos Dungeness son los platos más destacados.
¿Dónde comer?
- Canlis (Queen Anne): cocina de alta gama con vistas privilegiadas sobre la ciudad.
- The Walrus and the Carpenter (Ballard): un local de referencia para disfrutar de ostras frescas y marisco.
- Toulouse Petit (Lower Queen Anne): restaurante inspirado en la cocina de Nueva Orleans con un ambiente acogedor.
- Pike Place Chowder (Downtown): famoso por sus sopas de almejas, galardonadas en múltiples ocasiones.
¿Dónde dormir?
- The Edgewater Hotel (Waterfront): un hotel emblemático con habitaciones que ofrecen vistas directas al agua.
- Thompson Seattle (Downtown): un establecimiento moderno y elegante con una terraza muy popular.
- Hotel Sorrento (First Hill): un hotel histórico que conserva todo su encanto retro.
- The Maxwell Hotel (Seattle Center): una opción colorida y funcional situada muy cerca del Space Needle.
¿Cuándo ir?
La mejor época para visitar Seattle es de junio a septiembre, cuando el clima es suave y soleado. El invierno suele ser lluvioso, aunque el ambiente acogedor de sus cafeterías y museos compensa el tiempo gris.
En julio, el Seattle International Beerfest reúne a los fans de la cerveza artesana, mientras que el Bumbershoot Festival, en septiembre, pone el foco en la música y el arte.
¿Cómo ir?
El aeropuerto internacional de Seattle-Tacoma (Sea-Tac) tiene vuelos directos desde Europa y gran parte de los Estados Unidos. Un vuelo desde París dura unas 10 horas, con tarifas que oscilan entre 500 y 1 000 EUR según la temporada. También hay conexiones de tren y autobús con ciudades de la costa oeste como Portland y Vancouver.
¿Cómo moverse?
La red de transporte público es eficiente, apoyada por los autobuses King County Metro y el tranvía. El monorail conecta rápidamente el centro con el Seattle Center. Si planeas visitar los alrededores, lo más recomendable es alquilar un coche.
Ciudad costera que ofrece paisajes preciosos con el Pacífico, los lagos y la arquitectura. En cuanto al ambiente, es bastante relajado pero muy animado a pesar de todo, con mucha gente saliendo por la noche, bastantes museos y exposiciones que ver, y muchos restaurantes y cafeterías (¡muchísimas cafeterías, por cierto!).