Visitar Ottawa, la capital administrativa y cultural de Canadá
Como capital de Canadá, Ottawa combina cultura, historia y naturaleza en un mismo lugar. Aunque es menos conocida a nivel internacional que Montréal o Toronto, esta ciudad dinámica, situada en Ontario, destaca por su arquitectura majestuosa, su red de museos y su conexión directa con el entorno natural. Si buscas un destino a escala humana, ideal para una escapada urbana que no renuncia al aire libre, aquí tienes una guía de lo que ofrece la ciudad.
Inmersión en la historia canadiense
Al ser el corazón político del país, Ottawa respira historia. Es imprescindible visitar el Parlement du Canada, un edificio neogótico imponente que domina la colina del Parlamento. Puedes asistir a una sesión parlamentaria o simplemente subir a la Tour de la Paix para disfrutar de una vista panorámica de la zona. Durante los meses de verano, el cambio de guardia en la explanada del Parlamento es una cita obligada.
Para profundizar en el pasado del país, dirígete al Musée canadien de l'histoire, ubicado al otro lado del río Ottawa, en Gatineau. Este museo alberga colecciones fascinantes sobre los pueblos indígenas, la formación del país y objetos clave que marcaron la evolución de la nación.
Arte y vida cultural
Ottawa es también un núcleo cultural relevante. El Musée des beaux-arts du Canada, distinguido por su moderna estructura de cristal, custodia una colección vasta de obras tanto nacionales como internacionales. Desde piezas de artistas autóctonos hasta exponentes de la pintura contemporánea, el museo refleja la pluralidad artística canadiense.
Si viajas en mayo, no te pierdas el Festival canadien des tulipes, que tiñe la ciudad con más de un millón de flores. Otros eventos destacados incluyen el Festival de jazz d'Ottawa y el Festival international des balades de la rivière, ideales para los amantes de la música y las artes.
Naturaleza en cada esquina
Pese a su condición de capital, la naturaleza es protagonista. El rivière des Outaouais (río Ottawa) atraviesa la ciudad y permite practicar kayak, hacer cruceros o simplemente pasear por sus orillas. En invierno, el canal Rideau, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se convierte en la pista de patinaje más larga del mundo.
Para el senderismo, el Parc de la Gatineau se encuentra a solo 20 minutos del centro y ofrece senderos entre bosques, colinas y lagos. En otoño, este parque es especialmente espectacular cuando el follaje cambia a tonos rojizos y dorados, un espectáculo visual que recuerda a los hayedos del norte de España.
Cuándo ir
La mejor época para visitar Ottawa es entre mayo y octubre. La primavera y el verano ofrecen un clima suave y una agenda repleta de festivales, como el de las tulipanes. El otoño es perfecto para disfrutar de la paleta de colores en los parques. El invierno, aunque gélido, atrae a visitantes que buscan patinar sobre el canal Rideau y disfrutar de actividades en la nieve, aunque requiere ir bien equipado contra las temperaturas bajo cero.
Cómo llegar
La ciudad cuenta con su propio aeropuerto internacional, MacDonald-Cartier, que recibe vuelos desde el extranjero con escalas obligatorias en otras ciudades canadienses como Montréal o Toronto. Una vez en el aeropuerto, el trayecto hasta el centro de la ciudad toma unos 20 minutos.
Una ciudad muy mona con una arquitectura bonita y vistas preciosas cuando ganas un poco de altura. Sin embargo, esperaba más animación y actividades al visitar la capital canadiense. Toronto o Montreal me parecieron más increíbles.