Visitar la Main Tower
Inaugurada en el año 2000, la Main Tower es uno de los rascacielos más destacados de Fráncfort del Meno, una estructura imponente de hormigón, cristal y acero. Alcanza los 200 metros de altura, que llegan a 240 si contamos la antena que corona su tejado. El edificio cuenta con 56 plantas sobre el nivel del suelo y 5 subterráneas. Su principal atractivo es la plataforma de observación abierta al público, que ofrece la mejor panorámica de la ciudad y del río Main, del cual toma su nombre. Elemento clave en el perfil urbano de Fráncfort del Meno, se ubica en pleno corazón del distrito financiero de la metrópoli.
Una vista de 360 grados sobre Fráncfort del Meno
La torre fue construida a finales de los años noventa y terminada en 1999 siguiendo los planos del arquitecto Peter Schweger. Su terraza panorámica permite observar Fráncfort del Meno a vista de pájaro desde cualquier ángulo. Los paneles informativos y los prismáticos a disposición de los visitantes ayudan a identificar los monumentos principales y a contemplar la ciudad desde otra perspectiva. La Main Tower es actualmente el cuarto edificio más alto de Fráncfort del Meno y de Alemania. No te preocupes por el esfuerzo físico, ya que no tendrás que subir sus 1090 escalones. Varios ascensores te llevarán hasta la cima en apenas unos segundos.
Cultura, gastronomía y deporte en un edificio moderno
Además de albergar oficinas, el edificio cuenta con un restaurante con vistas panorámicas situado en la planta 53 y un gimnasio. En la planta baja se encuentra la colección de arte contemporáneo Helaba, bautizada así por su mecenas, la entidad bancaria Landesbank Hessen-Thüringen (Banco Estatal de Hesse-Turingia), propietaria de las piezas y cuya sede central también se ubica en la torre. Entre las obras expuestas destacan un proyecto de vídeo del artista Bill Viola y un enorme mosaico titulado Frankfurt Steps, creado por Stephan Huber.
Hay varios tipos de grandeza, y Fráncfort los reúne todos en su seno. No muy lejos de todos esos bancos, el paseante se topa primero con dos estatuas: la de Schiller y la de Goethe. Dos grandes escritores alemanes, dos grandes escritores sin más. Dos grandes figuras que el tamaño de las torres de los alrededores no consigue empequeñecer.
La Main Tower permite también experimentar la grandeza: de hecho, es posible subir hasta lo más alto y disfrutar de unas vistas impresionantes de toda la ciudad. Se ponen prismáticos a disposición de los visitantes. Un consejo: abríguense un poco, porque si hace viento, corren el riesgo de resfriarse.