65 metros de caída libre sobre los Altos Pirineos
Construido entre 1859 y 1863, el Puente de Napoleón se alza sobre las gargantas del Gave de Pau a 65 metros de altura. Desde esta estructura, Laurent, pionero del puenting en Francia, organiza saltos desde hace más de tres décadas. El entorno pirenaico aporta una dimensión visual única a la experiencia.
Cómo funciona una sesión
Al llegar, el equipo se ocupa de cada participante con un briefing de seguridad y el equipamiento completo, que incluye fijación en ambos pies y arnés, antes de pasar a la plataforma. El salto puede realizarse en solitario o en tándem (dos personas unidas, con un peso combinado máximo de 150 kg). Se entrega una camiseta a cada saltador y existen opciones de foto y vídeo in situ para conservar el recuerdo de la experiencia.
Lo que diferencia a este lugar
Los monitores participaron en la elaboración de las normas AFNOR (normas de estandarización francesas) que regulan esta práctica en Francia, lo que demuestra un nivel de exigencia técnica elevado. La posibilidad de realizar un segundo salto el mismo día o de completar la jornada con un circuito de 16 tirolinas (disponible en julio y agosto) garantiza una experiencia intensa para los amantes de las emociones fuertes.
El puente se encuentra a unos 30 minutos de Tarbes y de Lourdes, lo que resulta práctico para combinarlo con una visita por la región sin necesidad de largos desplazamientos.
Ideal para: personas con un peso entre 40 y 80 kg (150 kg en tándem), a partir de 12 años, que busquen una actividad extrema en un entorno natural espectacular. Resulta perfecto para grupos de 10 personas o más.
Menos adaptado para: personas que pesen menos de 40 kg o más de 80 kg (en solitario), quienes no dispongan de certificado médico a partir de los 50 años y mujeres embarazadas.
Cuánto dura esta actividad
1 hora
*Información sujeta a cambios