Visitar el Lago de Lugano
El Lago de Lugano es un lago transfronterizo situado entre el cantón del Tesino en Suiza y la región de Lombardía en Italia. El cuerpo de agua presenta una forma sinuosa, con varios ramales que parecen adentrarse en las montañas circundantes. En la parte suiza, varios funiculares permiten ascender a las cumbres, ya sea hacia la meseta de Serpiano en el Monte San Giorgio o hasta el Monte San Salvatore. Para acceder al Monte Generoso, que alcanza los 1700 metros de altitud, un pequeño tren de cremallera parte de la estación Capolago Lago, situada al sur del lago cerca de Mendrisio, permitiendo subir a las alturas con total comodidad.
Los pueblos del Lago de Lugano
El Lago de Lugano está rodeado de pueblos pintorescos, tanto en su vertiente suiza como en la italiana. Entre Castagnola y Gandria, merece la pena recorrer el Sentiero dell'olivo (Sendero del olivo), que cuenta con paneles informativos sobre la producción de aceite de oliva en la zona. Gandria es un antiguo pueblo de pescadores al que también se puede llegar en ferry desde Lugano.
Otro pueblo imprescindible en el Lago de Lugano es Morcote, que destaca por su legado de la época medieval y renacentista, como la iglesia Santa Maria del Sasso. También es recomendable visitar el Parco Scherrer, que alberga diversas especies vegetales tropicales como eucaliptos, bambúes y pinos de México.
Formaciones geológicas de interés
En el Monte San Giorgio se encuentra un yacimiento fosilífero declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En este lugar se han hallado cerca de 20 000 fósiles de especies marinas y terrestres que datan de la época del Triásico, hace entre 230 y 245 millones de años.
Además, es muy recomendable recorrer las Grotte di Rescia (Cuevas de Rescia), un conjunto de siete cavidades formadas de manera natural a través de una gruesa capa de travertino.
Si visitas los grandes lagos, después de los más conocidos, te aconsejo que te detengas en el lago de Lugano, que no tiene nada que envidiar a sus vecinos. Se encuentra en un lugar rodeado de naturaleza. Se pueden hacer bonitos paseos y, sobre todo, visitar los pueblos de los alrededores, que son muy pintorescos y superbonitos, especialmente Gandria y Morcote.