Visita el Salar de Uyuni
En la región del sur Lipez en Bolivia, cerca de la frontera con Chile, se extiende un inmenso desierto de sal. Próximo a la localidad de Uyuni, de la que toma su nombre, no es simplemente un gran salar de altura, sino el más extenso del mundo.
Historia
Este desierto de sal se formó hace unos 14 000 años, al desaparecer el lago Tauca. La evaporación de este cuerpo de agua también dio origen al salar de Coipasa, situado más al norte.
El Salar de Uyuni
Con una superficie de 10 582 km², una extensión ligeramente superior a la provincia de Burgos, el Salar de Uyuni es sin discusión el mayor desierto de sal del planeta. Las cifras imponentes continúan. Este salar se encuentra a una altitud de 3 658 metros, mientras que las estaciones de esquí más altas de los Pirineos alcanzan los 2 500 metros.
Sobre esta superficie desmedida, el grosor de la costra de sal oscila entre 2 metros y 120 metros, lo que constituye una reserva estimada en 63 mil millones de toneladas. Por el momento, la explotación salinera se limita a extraer 25 000 toneladas anuales, lo que deja un amplio margen.
Otra particularidad de este sitio es que en su centro se alza la isla Incahuasi, una formación calcárea de origen coralino cubierta de cactus, algunos de los cuales superan el milenio de vida.
Otro dato que convierte este lugar en un enclave estratégico es el litio. Se calcula que el planeta cuenta con reservas explotables de 11 millones de toneladas, y el Salar de Uyuni atesora 5,5 millones de toneladas por sí solo. Al ser un componente esencial para las baterías eléctricas, este territorio experimenta una rápida industrialización.
El paisaje, bellísimo pero hostil, deja poco margen a la fauna, que se reduce a unos pocos ejemplares de flamencos, vicuñas y zorros culpeos.
Un recorrido fascinante para los apasionados de los grandes horizontes y los paisajes insólitos.
El Salar de Uyuni es una maravilla de la naturaleza. Se trata de un inmenso desierto de sal, como los que se ven muy poco en el mundo. Puedes sacar unas fotos magníficas jugando con los efectos ópticos. Cuando ha llovido, los juegos de reflejos son increíbles.
También harás una pequeña caminata para llegar a un mirador y visitarás una pequeña isla con cactus. Increíble, ¡incluso vimos una avestruz! También es posible dormir en un hotel de sal o al menos visitarlo. Dos días son indispensables.