Visitar Su Nuraxi de Barumini, sobre las huellas de la prehistoria
Uno de los vestigios nurágicos mejor conservados
Su Nuraxi de Barumini es uno de los yacimientos arqueológicos más fascinantes de Cerdeña, y uno de los testimonios mejor conservados de la civilización nurágica, que prosperó en la isla entre el siglo XVIII y el siglo II antes de nuestra era.
Situado en la región de la Marmilla, en el centro de Cerdeña, este complejo de torres de piedra está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1997, debido a su relevancia histórica y arquitectónica.
Estructura y arquitectura
El yacimiento de Su Nuraxi está compuesto por una torre central, llamada nuraghe, rodeada de bastiones y otras torres conectadas entre sí por muros gruesos. Este sistema defensivo es una prueba de la habilidad y el ingenio de los constructores nurágicos.
La torre central, que medía originalmente 18,6 metros de altura, está construida en basalto y ofrece una panorámica despejada del entorno. Las excavaciones arqueológicas han revelado que el complejo estaba rodeado por un poblado de chozas circulares de piedra, que albergaban a una comunidad organizada.
Visita y exploración
Los visitantes de Su Nuraxi de Barumini pueden recorrer las ruinas de este monumento y profundizar en la historia de la Cerdeña prehistórica. Se ofrecen visitas guiadas para explicar el significado del lugar y las técnicas de construcción empleadas por los antiguos habitantes de la isla.
El museo Casa Zapata, ubicado en las inmediaciones, propone además exposiciones que completan el recorrido mediante la muestra de artefactos hallados durante las excavaciones y maquetas del complejo.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Yacimiento prehistórico con varios edificios, que sería el equivalente a un pueblo fortificado de nuragas. Gracias al guía (en inglés o italiano), aprendes mucho sobre la construcción y el descubrimiento de estos edificios, así como sobre la historia antigua de Cerdeña. La entrada también incluye el acceso al museo de la ciudad, que es interesante, aunque menos espectacular.
La visita dura algo menos de una hora.