Visitar el Santuario de Itsukushima, una joya flotante frente a Hiroshima
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el Santuario de Itsukushima es uno de los templos más emblemáticos de Japón. Situado en la isla de Miyajima, este santuario sintoísta parece levitar sobre el agua durante la marea alta, creando una estampa inconfundible. Recorrer este recinto sagrado permite apreciar la arquitectura tradicional japonesa en un entorno natural preservado.
Un torii flotante de fama mundial
El gran torii de color bermellón, que señala la entrada simbólica al santuario, es el elemento más fotografiado del lugar. Con una altura de casi 16 metros, se alza en el mar Interior de Seto y da la sensación de surgir de las aguas cuando sube la marea. Durante la bajamar, es posible acercarse caminando hasta su base, lo que ofrece una perspectiva distinta de esta estructura cuyos orígenes se remontan al siglo XII.
Un santuario construido sobre pilares
El edificio principal, dedicado a las tres divinidades protectoras del mar y los navegantes, se sustenta sobre pilares, otorgándole esa apariencia de flotabilidad. Sus construcciones de madera roja, conectadas por pasarelas cubiertas, albergan diversos pabellones y un teatro de nō, donde todavía se realizan representaciones tradicionales. La visita permite observar la precisión de su arquitectura y la atmósfera espiritual que envuelve todo el complejo.
Explorar la isla de Miyajima
Más allá del santuario, la isla de Miyajima ofrece numerosos puntos de interés. El monte Misen, al que se puede llegar en teleférico o mediante rutas de senderismo, regala una panorámica impresionante del mar Interior de Seto. Por su parte, el templo Daishō-in, mucho más tranquilo, brinda un acercamiento más íntimo al budismo japonés. Por último, las calles de la localidad invitan a probar especialidades locales como los momiji manju, unos pastelitos con forma de hoja de arce rellenos de pasta de judía roja.
Sería una pena no darse una vuelta por la isla de Itsukushima, o lo que es lo mismo, Miyajima, si estáis por la zona de Hiroshima. Conocida por su gran torii y sus ciervos en libertad, es una isla llena de sorpresas. A pesar de la afluencia turística cerca del ferry, encontraréis pequeños artesanos, parques magníficos y rutas de senderismo. Las vistas desde el monte Misen abarcan toda la bahía, es un espectáculo precioso con bonitos santuarios para recorrer.