Visitar Xel-Há, un paraíso natural en el corazón del Yucatán
Situado a unos 20 minutos al norte de Tulum, el parque Xel-Há es una parada obligatoria para quienes recorren la península del Yucatán. Este parque ecoturístico combina aventura, naturaleza y cultura en un entorno donde el mar Caribe se funde con la selva.
Un santuario acuático excepcional
Xel-Há destaca por su caleta natural, el punto donde el mar y los ríos subterráneos se encuentran, creando un ecosistema de gran biodiversidad marina. Es posible explorar este santuario practicando esnórquel en sus aguas transparentes, donde abundan los peces tropicales, corales y diversas especies marinas.
Para quienes prefieren no sumergirse, el parque ofrece flotadores y kayaks, ideales para dejarse llevar por la corriente del río mientras se observa el paisaje selvático.
Actividades terrestres y descanso
Más allá de las actividades acuáticas, Xel-Há cuenta con opciones para todas las edades. Los visitantes pueden recorrer senderos de caminata a través de la vegetación, observar la fauna local o lanzarse desde la tirolesa que sobrevuela la laguna. Para quienes buscan relajarse, hay zonas de playa con hamacas bajo la sombra, perfectas para descansar.
El parque mantiene un compromiso activo con la conservación, implementando prácticas sostenibles y programas educativos para concienciar sobre el cuidado del entorno. Ten en cuenta que, para proteger los corales, solo está permitido el uso de protectores solares biodegradables.
Una experiencia todo incluido
El acceso al parque funciona bajo una modalidad todo incluido, que permite disfrutar de forma ilimitada de bufés con platos de cocina mexicana e internacional, además de bebidas y cócteles. El precio también cubre el alquiler del equipo de esnórquel (máscara, tubo y chaleco salvavidas) y el uso de bicicletas para desplazarse por el recinto, facilitando disfrutar de la jornada sin preocupaciones adicionales.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Xel-Há es un parque natural acuático situado en el Yucatán, en México. Es muy apreciado por los visitantes por su inmensa laguna de aguas cristalinas. Este lugar único permite practicar esnórquel entre peces multicolores. Me gustó especialmente la diversidad de actividades que ofrecen, desde bajar el río en flotador hasta saltar desde los acantilados, aunque reconozco que me dio un poco de miedo tirarme. El entorno está perfectamente integrado en la naturaleza y la organización está muy bien pensada, lo que hace que el ambiente siga siendo tranquilo a pesar de la afluencia de gente. El todo incluido es discutible, ya que inevitablemente hace que suba el precio.