El monte Hiei, cuna del budismo japonés sobre Kioto
A 848 metros de altitud, cuando la bruma matinal se aferra a los cedros centenarios y el aroma del incienso asciende desde el Konpon Chudo, se entiende por qué los monjes japoneses eligieron esta montaña para establecer el corazón de su fe. El monte Hiei no es un simple lugar turístico, sino una montaña sagrada que ha moldeado profundamente la cultura japonesa durante más de doce siglos.
¿Por qué visitar el monte Hiei?
En el año 788, el monje Saicho fundó aquí el templo Enryaku-ji, que se convertiría en el cuartel general de la escuela budista Tendai. Su influencia en el archipiélago fue inmensa: de estas colinas boscosas surgieron los fundadores del zen, del budismo de la Tierra Pura y del budismo Nichiren, es decir, lo esencial del panorama religioso japonés. Inscrito en el patrimonio mundial de la UNESCO en 1994, el complejo llegó a albergar en su apogeo más de 3 000 subtemplos.
Este pasado no está exento de sombras. En 1571, el señor de la guerra Oda Nobunaga incendió todo el complejo para doblegar el poder de los monjes guerreros Tendai. Un episodio devastador que hace aún más sobrecogedor el hecho de que las llamas encendidas por el propio Saicho sigan ardiendo hoy en el Konpon Chudo, sin interrupción desde hace 1 200 años.
El Konpon Chudo y la recta final de su gran restauración
El Konpon Chudo, clasificado como Tesoro Nacional de Japón, vive los últimos meses de una restauración colosal iniciada en 2016. Se han tratado minuciosamente los tejados, carpinterías, pinturas y elementos de hierro. Esta obra, que solo se realiza aproximadamente una vez cada sesenta años, toca a su fin, aunque hay un detalle importante para quienes planeen su visita.
Consejo de amigo: El interior del Konpon Chudo permanecerá cerrado al público durante gran parte de 2026 y 2027 debido a las fases finales de acabado. No obstante, una plataforma de observación llamada shugaku stage permite ver a los artesanos trabajar directamente sobre el tejado, una oportunidad única para comprender cómo se restaura un tesoro nacional japonés. Verifica la información en el sitio web oficial antes de partir.
Las tres zonas del complejo Enryaku-ji
El templo se divide en tres sectores distintos, separados por el bosque. La zona Todo (pagoda del Este) concentra lo esencial de las visitas, ya que allí se encuentran el Konpon Chudo, el Daikodo (gran sala de conferencias, construida en 1634), el Daikoku-do y el Amida-do.
La zona Saito (pagoda del Oeste) merece el recorrido a pie, especialmente por el Shaka-do, el edificio más antiguo del monte, y el legendario Ninai-do, dos salas conectadas por un pasillo central que, según la leyenda, un monje llamado Benkei cargó sobre sus hombros.
La zona Yokawa, más aislada al norte, se alcanza en autobús. Es menos frecuentada y su Yokawa Chudo, parcialmente construido sobre pilotes, posee un encanto particular para quienes buscan serenidad.
A identificar en la zona Todo:
- Las tres llamas eternas del Konpon Chudo, encendidas por Saicho hace 1 200 años.
- El Daikoku-ten de tres rostros y seis brazos, una deidad única en todo el archipiélago.
- La plataforma de observación sobre el tejado en restauración.
- El panorama sobre el lago Biwa desde la estación del funicular.
Acceder a la cumbre: funicular, teleférico o senderos
Desde Kioto existen dos rutas principales. La más espectacular pasa por el lado de Shiga: tren Keihan hasta Sakamoto, seguido del funicular Sakamoto (11 minutos, abierto todo el año), que te deja directamente en la zona Todo. Desde Kioto, se puede combinar el funicular Eizan y el teleférico desde Yase, pero este trayecto cierra desde principios de diciembre hasta mediados de marzo. Los aficionados al senderismo pueden alcanzar la cima a pie en aproximadamente una hora desde la base.
Recomendamos dedicar un día entero. Hay tres zonas por recorrer, bosques que atravesar a pie, una comida de cocina vegetariana budista (shojin ryori) en el Enryakuji Kaikan y, para quienes deseen pernoctar, el mismo lugar ofrece alojamiento con participación en los rezos matinales. Es una experiencia que merece el esfuerzo.
Lo que hace que merezca la pena
- Un sitio UNESCO fuera de los circuitos masificados del centro de Kioto.
- El bosque de cedros, los barrancos brumosos y una atmósfera de montaña sagrada preservada.
- La restauración del Konpon Chudo: una ventana a la artesanía tradicional japonesa.
- Las vistas sobre el lago Biwa desde la estación del funicular de Sakamoto.
- La posibilidad de alojarse en el lugar y participar en las oraciones de la mañana.
Puntos de atención
- El interior del Konpon Chudo estará cerrado gran parte de 2026 y 2027.
- El trayecto desde Kioto requiere tiempo y planificación.
- No hay máquinas expendedoras entre las tres zonas, así que lleva agua y algo de comer.
- Los autobuses hacia Yokawa no circulan de enero a mediados de marzo.
Tarifas indicativas de entrada al templo Enryaku-ji
| Categoría | Tarifa |
|---|---|
| Adulto | 1 000 JPY (6,20 EUR aprox.) |
| Estudiante de bachillerato | 600 JPY (3,70 EUR aprox.) |
| Niño (primaria) | 300 JPY (1,85 EUR aprox.) |
| Funicular Sakamoto (ida y vuelta) | 1 660 JPY (10,30 EUR aprox.) |
| Teleférico + funicular Eizan (ida y vuelta, lado Kioto) | 1 800 JPY (11,15 EUR aprox.) |
Tarifas indicativas sujetas a cambios.
Horarios
Cuánto dura esta actividad
*Información sujeta a cambios
Con este lugar, uno se aleja del bullicio del centro de Kyoto. ¡Y no está nada mal! Se respira un ambiente relajante, que realmente invita a la paz y a la meditación. Me encantaron los caminos bordeados de linternas de piedra con la luz filtrándose a través de los árboles. ¡Disfruté muchísimo explorando este enorme complejo!