Descubrir Palenque y su parque
Situada en la región maya del estado de Chiapas, Palenque es una zona arqueológica reconocida por sus excepcionales vestigios arquitectónicos y escultóricos, que se conservan en un estado notable. Gran parte de la mitología maya se condensa en sus elegantes construcciones, caracterizadas por relieves minuciosamente tallados. El sitio cuenta con 1400 edificios y se extiende sobre una superficie de 1780 hectáreas, aunque solo el 10% ha sido explorado hasta la fecha.
La ciudad antigua de Palenque
Este lugar ofrece una arquitectura urbana singular que convive con los claros más extensos de la región maya. El estilo arquitectónico es refinado, ligero y armonioso, combinando zonas residenciales, espacios funerarios y áreas de actividad. Los santuarios interiores presentan una arquitectura sofisticada y una decoración rica que testimonia los ritos mayas, con una gran cantidad de relieves esculpidos en las paredes de los palacios y templos.
El parque nacional de Palenque
El parque se creó para proteger el remanente de la selva de Chiapas, que rodea las pirámides de Palenque en medio de una vegetación exuberante. La Unesco reconoció el parque como patrimonio mundial en 1987. El gobierno mexicano lo declaró monumento arqueológico en 1993 con el fin de preservar sus recursos naturales.
Las construcciones imprescindibles
- La Tumba de la Reina Roja, donde se descubrió el sepulcro del Rey Pakal, junto a numerosos bloques grabados con escritura maya.
- El Palacio: uno de los edificios más destacados del periodo maya clásico, que incluye una torre de cuatro pisos con 15 metros de altura y estructuras dispuestas alrededor de un patio interior. Pintados originalmente en rojo y azul, estos espacios tenían una función administrativa dentro de la ciudad.
- El Templo de la Reina Roja: durante las excavaciones arqueológicas se encontró un esqueleto cubierto de polvo rojo y portando una máscara. Inicialmente, los arqueólogos supusieron que se trataba de la madre del Rey, de ahí el nombre del templo, aunque posteriormente se demostró que en realidad se trataría de su esposa.
- El Templo del Cráneo: decorado en su época con estuco rojo y azul, este templo funcionaba como un santuario en el que se han descubierto más de 700 objetos de jadeíta.
Tengo muy buen recuerdo de esta visita. Al llegar al lugar, un guía que hablaba francés se ofreció a enseñarnos las pirámides del sitio arqueológico y también aquellas que todavía están escondidas en la selva. No sabíamos muy bien si era una estafa o no, pero aun así aceptamos su oferta.
Vimos bastantes cosas, tanto pirámides y ruinas como monos aulladores en la copa de los árboles. El guía resultó ser súper simpático, interesante y divertido. "Es chulo, ¿eh?" nos decía :)
¡No nos arrepentimos de haber visitado el sitio y de haber contratado a un guía!