Visitar el Zoo salvaje de Saint-Félicien
Inmersión en la fauna boreal
Situado en la región de Saguenay-Lac-Saint-Jean, el Zoo salvaje de Saint-Félicien destaca por ofrecer una experiencia inmersiva. A diferencia de los zoológicos convencionales, este centro pone el foco en la fauna boreal y en aquellas especies adaptadas a los climas del norte. Aquí podrás observar osos polares, caribúes, linces y bisontes en hábitats amplios que recrean su entorno natural.
Uno de los elementos distintivos del zoo es el Parc des sentiers de la nature (Parque de senderos de la naturaleza). Un recorrido en tren con ventanas enrejadas te transporta a través de recintos de grandes dimensiones donde los animales se mueven con libertad. Esta actividad permite observar la fauna norteamericana de cerca sin invadir su espacio vital.
Actividades para toda la familia
El zoo ofrece diversas opciones para todas las edades. Durante el verano, los senderos peatonales permiten descubrir las especies locales en un entorno tranquilo. Los paneles informativos situados a lo largo de los recorridos ofrecen datos relevantes sobre los animales y sus ecosistemas.
Para quienes viajan con niños, el recinto cuenta con una zona de juegos y una mini-ferme (mini granja). Estas instalaciones permiten que los más pequeños disfruten de la visita mientras aprenden sobre la biodiversidad de la región.
Compromiso educativo y ambiental
El Zoo salvaje de Saint-Félicien mantiene un firme compromiso con la conservación de las especies y la educación. A lo largo del año se organizan programas de concienciación sobre temas como el calentamiento global y sus efectos en la fauna del norte. Los visitantes tienen la posibilidad de asistir a presentaciones educativas dirigidas por expertos.
Incluso durante el invierno el zoo permanece abierto, ofreciendo una perspectiva distinta sobre cómo se comportan los animales ante las temperaturas bajo cero, lo que convierte a cada estación en una experiencia diferente.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Una parada obligatoria durante un viaje por Quebec: mucho más que un zoológico, en realidad es un parque donde los animales viven en semilibertad. Lo hicimos a principios de invierno, en un pequeño tren que permite acercarse a los animales sin molestarlos, calentitos bajo una manta que te facilitan. Un recuerdo increíble en medio de una naturaleza intacta.