Visitar el Parque nacional del Mercantour, un refugio natural
El Parque nacional del Mercantour, situado en los Alpes del Sur en la frontera entre Francia e Italia, es uno de los parques nacionales franceses mejor conservados y con mayor diversidad. Fundado en 1979, abarca más de 685 km² y ofrece paisajes variados, que van desde cumbres alpinas nevadas hasta frondosos valles mediterráneos.
Una biodiversidad notable
El Mercantour alberga una flora y fauna excepcionales, con más de 2 000 especies de plantas, algunas de ellas endémicas, y una gran variedad de animales. Entre las especies emblemáticas, destacan el lobo, que reapareció de forma natural en la década de 1990, la cabra montés, el rebeco, además de numerosas aves rapaces como el águila real y el quebrantahuesos. El parque también es conocido por sus lagos glaciares, torrentes y bosques densos, que brindan hábitats diversos para esta rica biodiversidad.
El paraíso del senderismo, y mucho más
El Parque nacional del Mercantour es un destino de referencia para las actividades al aire libre. Los senderistas pueden disfrutar de más de 600 km de senderos señalizados, incluido el famoso GR5 que atraviesa los Alpes. Los excursionistas experimentados pueden intentar la ascensión al Mont Bego, mientras que las familias disfrutarán de paseos más accesibles alrededor de los lacs de Vens o de Allos.
Los amantes de la historia y la cultura encontrarán su lugar con los grabados rupestres de la Vallée des Merveilles (Valle de las Maravillas), un sitio arqueológico único con más de 40 000 grabados que datan de la Edad del Bronce. Los pueblos pintorescos como Saint-Martin-Vésubie o Tende ofrecen además una visión del patrimonio local a través de sus tradiciones y arquitectura característica.
Para mí es uno de los parques nacionales más bonitos que he visto, es inmenso y está repleto de rutas de senderismo espectaculares: entre montañas y lagos, se nos presentan paisajes que quitan el hipo. Para mí las rutas más bonitas están en el Valle de las Maravillas, obviamente con un nombre así, ¡¡no es casualidad!! ¡En primavera puedes ver a las marmotas y a los rebecos que salen a pasear!