Visitar la Playa de Camilo
La Playa de Camilo es una pequeña cala situada en el Algarve cerca de Lagos, considerada una de las más bellas de toda la región. Encajonada entre acantilados de tonos ocres, típicos de esta parte de la costa sur de Portugal, esta playa destaca por su arena fina. El arenal se divide en dos secciones mediante una enorme roca, la cual se puede atravesar fácilmente gracias a un pequeño túnel excavado a mano. Para llegar hasta la orilla, deberás descender por una impresionante escalera de madera que cuenta con unos 200 escalones.
Una de las playas más destacadas de Portugal
La Playa de Camilo es un rincón resguardado entre acantilados, bañado por aguas tranquilas de tonos turquesas. Durante la temporada alta cuenta con servicio de vigilancia, pero ten en cuenta que no dispone de instalaciones como duchas, baños o vestuarios. Tampoco encontrarás cafeterías a pie de playa, aunque hay un restaurante en la cima de los acantilados que da nombre al lugar. Ten presente que, con la marea alta, la superficie de arena disponible se reduce considerablemente. Es un sitio excelente para practicar esnórquel, explorar los fondos marinos y observar de cerca las formaciones rocosas que enmarcan esta bahía.
Las fascinantes formaciones rocosas del Algarve
El entorno de la playa está jalonado por curiosas formaciones geológicas esculpidas por el oleaje, con arcos naturales y pilares de roca que resultan ideales para la fotografía. Además, muy cerca de la Playa de Camilo se encuentra la Ponta da Piedade, un promontorio impresionante que alcanza los 45 metros de altura. El acantilado, fracturado por múltiples entrantes de mar, presenta formas caprichosas y numerosas grutas excavadas por la erosión que se pueden recorrer en embarcación.
Lugar bonito con rocas de color ocre talladas por las olas con formas artísticas. El inconveniente es que, al final, hay poco espacio para instalarse, sobre todo con la marea alta, y hay muchísima gente. Terminar unos encima de otros estropea un poco el placer.