Visitar el Puente Nuevo
A un centenar de kilómetros de Málaga, Ronda se alza en la montaña, partida literalmente en dos por el río Guadalevín. Esta configuración es espectacular, ya que el agua fluye en el fondo de El Tajo, una garganta de 170 metros de profundidad. Para conectar ambas orillas, se levantaron tres puentes sobre este precipicio, siendo el más magistral el Puente Nuevo, una obra arquitectónica tan impactante como el entorno en el que se asienta.
Una estructura monumental de 98 metros
Ronda es una ciudad fortificada que deslumbra por sus vestigios. Aunque los edificios monumentales abundan, el Puente Nuevo es sin duda el más impresionante. Conecta los barrios modernos con el centro histórico con tanta fuerza que se ha convertido en uno de los emblemas de la ciudad. Su arquitectura imponente impone respeto, elevándose 98 metros entre los dos flancos del precipicio. Tres arcos definen su estética, una obra maestra de piedra sillar que destaca como el mayor de los tres puentes que cruzan el Guadalevín. Su construcción comenzó en 1751 y finalizó en 1793, iniciada bajo el reinado de Felipe V, y su historia trasciende la de un simple paso. Durante la Guerra Civil, la sala situada en su arco central sirvió como prisión y, lamentablemente, era habitual que los opositores al régimen franquista fueran arrojados desde su barandilla. Lejos de aquella época tormentosa, el Puente Nuevo es hoy una de las obras más admiradas de Andalucía y alberga un centro de interpretación muy interesante que revela su historia y el entorno fabuloso de Ronda. Admirarlo desde el fondo de El Tajo es una experiencia necesaria, el paseo requiere cierto esfuerzo físico, pero la vista es sobrecogedora. Desde allí se puede apreciar toda su magnitud, mientras los balcones de las casas suspendidas al borde del vacío componen una estampa inolvidable.
Este viejo puente que une dos acantilados no es el más grande, pero impresiona de todas formas. Uno termina preguntándose por qué el ser humano se complicó la vida yendo a ocupar una zona de tan difícil acceso. ¿Quizás precisamente por esa razón? ¿Para protegerse?