Visitar la Biosfera
En la isla de Santa Elena, en Montreal, se encuentra una gigantesca esfera que parece sacada de una película de ciencia ficción. Presente desde 1967, hoy alberga exposiciones sobre cuestiones climáticas y medioambientales. Un espacio tan moderno como atípico.
Historia
En 1967, la ciudad de Montreal fue sede de la Exposición Universal. Entre los pabellones presentados, el de Estados Unidos destacó especialmente. Concebido por el arquitecto Buckminster Fuller, este edificio es una inmensa cúpula geodésica que marcó la arquitectura de la época. Allí se exhibieron naves utilizadas durante las misiones Apolo, convirtiéndolo en el pabellón más visitado de la feria.
Lamentablemente, en 1976, el revestimiento de polímero desapareció en un incendio. La estructura, al ser de acero, no sufrió daños. Eso es todo lo que queda del pabellón original.
Durante su remodelación en 1990, Environnement Canada (el ministerio de medio ambiente canadiense) mostró interés por la Biosfera y se asoció a su restauración con una inversión de 17,5 millones de CAD (12 millones de EUR aprox.).
Durante los siguientes 25 años, Environnement Canada estuvo a cargo de las exposiciones. El enfoque principal fue: la puesta en valor y la observación del agua en el sistema de los Grandes Lagos.
Posteriormente, en 2007, el museo del agua pasó a llamarse museo del medio ambiente.
La Biosfera
En la Biosfera, todo está dedicado al medio ambiente y sus desafíos. Encontrarás numerosas actividades interactivas, conferencias, vídeos y exposiciones. El hilo conductor de todo ello es la naturaleza. Es posible descubrir el impacto de la humanidad y las formas de reducirlo.
Descubre también proyectos eco-responsables, como una casa autónoma y respetuosa con el entorno o el pantano de depuración natural.
Este museo demuestra que existen soluciones eficaces para proteger nuestro planeta.
La arquitectura del domo es impresionante. El museo nos permite descubrir temas relacionados con el medio ambiente y la ecología, pero es bastante pequeño y algunas exposiciones carecen de dinamismo. Para mí, no es una visita imprescindible, además de que el precio de la entrada es elevado.