Visitar el Museo de Bellas Artes de Montreal
Dedicado a la promoción del arte canadiense e internacional, el Museo de Bellas Artes de Montreal, fundado a mediados del siglo XIX, goza de una reputación internacional.
Historia
Un grupo de personalidades, entre ellas Francis Fulford y William Notman, fundó la institución para fomentar el gusto por el arte entre la población. Sin embargo, al carecer de una sede permanente, la Art Association of Montreal (Asociación de Arte de Montreal) funcionó como una entidad itinerante durante más de 20 años.
En 1877, gracias al legado de Benaiah Gibb, la asociación recibió una colección de 72 cuadros, 4 bronces y un terreno en Montreal.
El 26 de mayo de 1879, el gobernador general de Canadá, Sir John Douglas Sutherland Campbell, inauguró el primer edificio en la historia de Canadá dedicado específicamente al arte. Fue diseñado en su totalidad por John William y E.C. Hopkins.
Tras el gesto de Benaiah Gibb, las donaciones se multiplicaron. En 1909, William John Learmont y su hermana Agnès legaron más de 130 cuadros a la institución, lo que planteó un serio problema de espacio.
El museo se trasladó a la rue Sherbrooke en diciembre de 1912, siendo inaugurado por el gobernador general de Canadá ante 3000 personas. Finalmente, en 1949, la institución pasó a llamarse museo de bellas artes de Montreal.
Sus dos grandes ampliaciones se construyeron en 2011 y 2016, gracias a numerosas donaciones particulares y a fondos públicos.
El museo de bellas artes de Montreal
El museo ocupa un total de 53 000 m², de los cuales 13 000 m² corresponden a superficie de exposición.
Las colecciones incluyen numerosas obras de artistas célebres. Entre otros, se pueden encontrar pinturas de Cézanne, Sisley, Monet, Renoir o Pissarro.
El Jardín de las esculturas, inaugurado en 2004, exhibe piezas de Moore, Rodin, Léger o César.
Un establecimiento artístico fundamental de Canadá
El Museo de Bellas Artes de Montreal posee unas colecciones muy bonitas, ricas y variadas. Hay muchos estilos artísticos diferentes representados. El museo es amplio y está bien distribuido. Os aconsejo quedaros varias horas en el lugar si queréis verlo todo, contad con un mínimo de dos horas de visita.