Visitar el Palacio Belvedere de Viena
Si buscas una muestra definitiva de la arquitectura barroca austriaca, el Palacio Belvedere de Viena es tu referencia absoluta. Declarada Patrimonio de la UNESCO, la antigua residencia de verano del príncipe Eugenio de Saboya es un conjunto monumental formado por dos palacios erigidos a principios del siglo XVIII. El Belvedere Superior alberga uno de los museos más destacados del país, donde se conserva una de las colecciones de pintura y escultura más importantes de Austria. La grandiosidad del conjunto es, precisamente, lo que hace que una visita a Viena sea una experiencia difícil de olvidar.
Un encuentro con Klimt
Desde 1723, el Belvedere Superior ha sido un escenario de representación, aunque también ha servido para hitos históricos como la firma del Tratado de Estado de Austria en 1955. La majestuosidad te recibe nada más cruzar el vestíbulo principal, un espacio de luz blanca que se abre hacia los jardines. Cuatro columnas esculpidas representan a Atlas sosteniendo el techo, mientras que la monumental escalinata de piedra y las salas interiores son una oda al detalle. En este entorno de dorados y frescos, el museo despliega sus tres niveles. La colección cuenta con unas 400 obras maestras que abarcan desde el siglo XIX hasta el XX, consolidándose como uno de los centros culturales con más afluencia de Austria. Aquí conviven piezas de Monet, la Plaine d'Auvers de Van Gogh, obras de Funke y la inquietante La muerte y la doncella de Schiele. Junto al impresionismo francés y las piezas del periodo Biedermeier, destaca sobre todo el legado del gran maestro del modernismo vienés: el Belvedere custodia la mayor colección del mundo de lienzos de Gustav Klimt. Es la oportunidad única de ver de cerca Judith o El beso, obras maestras que brillan entre los 24 cuadros del artista expuestos. El museo también mantiene su compromiso con el arte contemporáneo mediante diversas exposiciones temporales. El Palacio Belvedere de Viena, rodeado por un jardín a la francesa y un estanque donde se refleja su fachada, es una visita obligada.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Si la arquitectura del Belvedere es realmente sublime, lo que verán en su interior lo es aún más. El palacio alberga una impresionante colección de obras de Gustav Klimt, incluido el famoso Beso. Además, podrán descubrir cuadros de Monet o incluso de Van Gogh. Recomiendo esta visita a todos los amantes del arte. Podrán pasar allí varias horas sin ver pasar el tiempo. Me encantó.