Visitar la Cristalería Anfora Murano
Los artesanos del vidrio de Murano practican y transmiten un saber hacer ancestral de creación y modelado del vidrio, nacido en el siglo XIII en Venecia. A día de hoy, numerosos talleres situados en la isla de Murano siguen reproduciendo las técnicas tradicionales de soplado y escultura. En 1861 se creó en la isla el Museo del Vidrio de Murano, impulsado por el abad Vincenzo Zanetti para recopilar los archivos relacionados con la producción vidriera, en un momento marcado por la crisis institucional tras la caída de la República de Venecia en 1797.
Historia de los maestros vidrieros de Murano
La producción de vidrio en Venecia surgió a raíz de la inmigración bizantina en el siglo X, impulsada por las distintas cruzadas. Mientras los talleres se multiplicaban en la ciudad durante el siglo XIII, un decreto de 1201 emitido por el Senado de Venecia obligó a los artesanos a trasladar sus hornos a la isla de Murano. Las autoridades locales temían la propagación de incendios en el casco urbano y, en 1291, todas las fundiciones de Venecia fueron destruidas. A cambio, la República de Venecia se comprometió a proteger a los maestros vidrieros.
La artesanía del vidrio continuó en la vecina isla de Murano y experimentó un importante auge a partir del siglo XIV, llegando a venderse por toda Europa. Con el paso del tiempo, los maestros vidrieros perfeccionaron sus técnicas, creando innovaciones como el esmalte, las decoraciones con hilo de oro, los vidrios multicolor y el vidrio lechoso.
La isla de Murano en la actualidad
Situada a solo 1,5 kilómetros al norte de Venecia, Murano es un conjunto de siete islas conectadas por puentes. Es el epicentro del saber hacer tradicional vinculado a la producción del vidrio de Murano, donde hoy se pueden presenciar demostraciones de prestigiosas familias de vidrieros como Ballarin, Barovier o Venini, además de visitar numerosas tiendas.
Les recomiendo encarecidamente que vayan a la isla de Murano si visitan Venecia. El acceso es muy fácil con viajes varias veces al día. Allí pueden admirar a los sopladores de vidrio y descubrir este arte y su historia. La isla en sí también es muy bonita.