Visitar los Museos Capitolinos
Los Museos Capitolinos en Roma tienen el reconocimiento de ser los primeros museos públicos del mundo. Abrieron sus puertas a los ciudadanos de Roma en 1734 por decisión del Papa Clemente XII. La superficie expositiva abarca 12.977 m². Las obras se distribuyen en dos edificios, el Palazzo Nuovo y el Palazzo dei Conservatori, además de varios anexos y una galería subterránea dedicada a inscripciones antiguas, construida en la década de 1930.
Una colección de más de 500 años
La colección se fundó en 1471 por el Papa Sixto IV, quien expuso un conjunto de estatuas antiguas de bronce, entre las que destaca el símbolo de la ciudad de Roma: la loba capitolina, un bronce que data del siglo V a. C. Con el paso del tiempo, la galería se enriqueció con nuevas piezas. En 1515, se sumaron a la colección tres grandes paneles en altorrelieve que representan escenas de la vida del Emperador Marco Aurelio. Asimismo, los Museos incorporaron piezas procedentes de estatuas monumentales, como la del Emperador Constantino.
Obras que atestiguan el genio artístico de Roma
Desde sus inicios, los Museos Capitolinos han tenido el objetivo de reunir un conjunto de obras procedentes principalmente de la ciudad de Roma que sean testimonio de su historia. Por ello, la pinacoteca capitolina, situada en la segunda planta del Palazzo dei Conservatori, alberga obras adquiridas por el Papa Benedicto XIV en 1750 a los marqueses Sacchetti y a los príncipes Pio. Con el fin de preservar el rico legado de Roma, el pontífice adquirió una colección de cuadros de artistas emblemáticos del Renacimiento.
Finalmente, cuando Roma fue elegida capital de la Italia reunificada en 1870, el conjunto de objetos y restos arqueológicos hallados durante la construcción de los nuevos barrios se integró progresivamente en las colecciones de los Museos Capitolinos.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Un museo magnífico que no hay que perderse. Estatuas preciosas, todo ello en un entorno increíble.
Mucha menos gente que en el Vaticano, pero con igual cantidad de obras maravillosas.