Visitar la Fundació Joan Miró
Como un deseo profundo, Joan Miró quiso crear un espacio que acercara la sociedad al arte contemporáneo y apoyara a los artistas emergentes. Bajo esta premisa, las exposiciones temporales marcan el ritmo de este sitio majestuoso. La Fundació Joan Miró se encuentra en la montaña de Montjuïc, una colina que domina el casco antiguo de Barcelona y su puerto. En este mirador privilegiado, el edificio creado por el arquitecto Josep Lluis Sert es una joya que abre las puertas al universo de uno de los artistas más prolíficos de su tiempo.
El legado de un "catalán internacional"
Jugaba con los colores y las formas como nadie. Pintor, escultor, grabador y ceramista, Joan Miró fue uno de los maestros del surrealismo, pero sobre todo un creador genial. Muy unido a su tierra y especialmente a su ciudad, el barcelonés que se definía como un catalán internacional no podría haber elegido otro lugar para su institución. En 1975, la colaboración profesional y personal con Sert dio vida a un edificio de estética mediterránea, definido por su hormigón blanco y sus amplias terrazas que se abren hacia patios interiores.
Una colección con 14 000 obras
El vidrio es omnipresente y permite que las 14 000 piezas del incomparable Miró encuentren su lugar. A través de las colecciones, se sigue la evolución del artista y sus diversas influencias. Impresionismo, fauvismo, cubismo... el autor está lejos de limitarse al surrealismo que forjó su leyenda. Se encuentran lienzos cargados de fuerza y compromiso sobre la Guerra Civil Española, así como sobre la Segunda Guerra Mundial.
A las obras del fundador se suman las de otros grandes nombres del arte como Marcel Duchamp o Mark Rothko. Entre museo y galería, este cara a cara con una de las estrellas del arte moderno resulta inolvidable. Es una experiencia de primer nivel en un marco prestigioso.
Horarios
*Información sujeta a cambios
La Fundació Joan Miró es un museo muy agradable de visitar, aunque debo confesar que no me gusta mucho el estilo de Joan Miró. Conocía poco al artista antes de venir a Barcelona. Sus obras tan abstractas no me dicen gran cosa. Sin embargo, reconozco que la presentación del museo está muy lograda, las salas son luminosas y las obras están muy bien expuestas.