Visitar los Templos de Angkor
Situados cerca de la ciudad de Siem Reap, a unos 320 km al noroeste de Phnom Penh, la capital de Camboya, los Templos de Angkor son Patrimonio Mundial de la Unesco y reciben más de 2 millones de visitantes al año. Como símbolo principal del país, este yacimiento arqueológico tiene sus orígenes en el siglo IX, cuando servía de capital al inmenso Imperio Khmer, que llegó a extenderse por los actuales Vietnam, Laos y Tailandia. Descubiertos hace menos de 150 años, estos vestigios, repartidos por 400 km2 de bosques, arrozales y aldeas, han permitido comprender mejor el funcionamiento de sus santuarios, así como su avanzado sistema de irrigación y agricultura.
Dado que el complejo es enorme, no intentes recorrerlo a pie. Lo ideal es alquilar una bicicleta eléctrica, contratar una moto-taxi o un tuk-tuk por días completos.
Los templos imprescindibles
- El circuito más habitual incluye los templos más majestuosos: Angkor Vat, Angkor Thom y el Bayon.
- Hacia el este, puedes visitar Preah Khan, Ta Prohm y Ta Keo.
- También merece la pena explorar: Banteay Srei, Koh Ker y los Roluos.
Para evitar las aglomeraciones, haz el recorrido en sentido inverso al de los autobuses turísticos. Los más madrugadores pueden empezar la visita al amanecer, a partir de las 5:00. La luz es espectacular tanto a esa hora como al atardecer. Entre las 12:00 y las 14:00 es otra buena opción para encontrar menos gente, aunque el calor puede ser intenso. Otra alternativa es comenzar por el Bayon o Sra Srang, donde el reflejo en el agua es impresionante. En Angkor Vat, evita la franja de 6:00 a 7:00 de la mañana; al estar orientado al oeste, lo mejor es visitarlo a última hora de la tarde, entre las 15:00 y las 17:00. Aunque Phnom Bakheng es el lugar más concurrido para ver la puesta de sol hacia las 16:30, Pre Rup es una alternativa excelente con una panorámica privilegiada de la campiña circundante.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Visité los Templos de Angkor durante una excursión en grupo, caminando. Es una experiencia realmente única: hay una multitud de templos por descubrir, algunos en mejor estado que otros, pero todos tienen un encanto especial. Entre los más famosos se encuentra el que aparece en la película de Lara Croft, que por supuesto atrae a muchos curiosos.
El lugar es absolutamente excepcional, da la sensación de viajar en el tiempo. Si te gustan las piedras antiguas y la historia, puedes dedicarle varios días sin cansarte.
Dada la extensión del sitio, creo que lo ideal es planificar los desplazamientos en bicicleta o en tuk-tuk para poder ver más sin agotarse.