Visitar la High Line de Nueva York
La High Line neoyorquina es, en realidad, una antigua vía férrea de los años 30. Poco a poco, el ayuntamiento la rehabilitó para convertirla en 2009 en un parque suspendido que ofrece una vista magnífica de Manhattan. Este paseo elevado mide 2,3 km de largo y serpentea a través del Meatpacking District.
Historia de una línea ferroviaria salvada de la destrucción
La línea se construyó para transportar mercancías en el Meatpacking District, pero, en los años 80, el tren fue desplazado mayoritariamente por el transporte en camiones. Fue en ese momento cuando la línea dejó de utilizarse y cayó en el abandono. En 1999, en lugar de demolerla, los vecinos fundaron una asociación para transformarla en un paseo verde.
En 2004, el alcalde de Nueva York, al ver que el movimiento ganaba fuerza, decidió apoyar el proyecto y desbloqueó una financiación para el primer tramo en 2009. El segundo se inauguró en 2011 y el último en 2014.
Un paseo ecológico y moderno
La High Line es un lugar de moda que conecta los bares y clubes del Meatpacking district con las galerías de arte de Chelsea.
Es también una visión ecológica. De hecho, el paseo es, en la práctica, el techo verde más grande del mundo. Sirve para la retención de agua de lluvia, proporciona oxígeno y ofrece un hábitat para la fauna local. Además, las especies vegetales elegidas no fueron seleccionadas al azar, sino que derivan de las que crecían de forma natural cuando el lugar estaba en estado de abandono.
El proyecto es también participativo, ya que muchas personas se inscriben como voluntarios para colaborar en el programa de mantenimiento de la High Line. Por último, durante la primavera y el verano, el espacio acoge numerosos eventos musicales y artísticos.
Se trata de un lugar de paseo, un proyecto ecológico y una iniciativa ciudadana que constituye uno de los grandes éxitos locales de la ciudad de Nueva York. Una visita obligada.
La High Line, un paseo elevado sobre Manhattan, me recordó a la promenade plantée del distrito 12 de París. Empiezas en el Chelsea Market, en el barrio tan hípster de Chelsea, para llegar a la zona recién rehabilitada de Hudson Yards. No dudes en tumbarte en los bancos habilitados para ello o bajar para disfrutar de alguna galería de arte. Este tipo de paseo permite ganar un poco de altura sobre el tráfico y el mundo.