Visitar el Paseo de los Ingleses
En Niza, dentro del departamento de los Alpes-Maritimes (Alpes Marítimos), se extiende una avenida impresionante que bordea la costa de la baie des Anges (bahía de los Ángeles). Este paseo está flanqueado por algunos de los hoteles más prestigiosos a nivel internacional.
Historia
A comienzos del siglo XX, el lugar era apenas un sendero de tierra trazado por la comunidad británica, conocido como chemin des Anglais. En 1835, el rey Carlos Alberto de Cerdeña concedió el libre uso del litoral a la municipalidad.
Un año después, el ayuntamiento aprobó los planos del arquitecto Antoine Scoffier. En ellos, la ruta costera ya presentaba las dimensiones del paseo actual, aunque hubo que esperar hasta 1844 para el inicio de las obras.
Fue en 1854 cuando el nombre de Paseo de los Ingleses se oficializó.
Las ampliaciones se sucedieron hasta 1903. En el transcurso de medio siglo, el Paseo de los Ingleses fue prolongado 4 veces.
A partir de la década de 1920, el incremento del tráfico rodado supuso un reto. Las casas que bordeaban la nueva arteria fueron sustituidas por hoteles y casinos, atrayendo a una gran afluencia de personas y vehículos. Entre 1929 y 1953, el Paseo de los Ingleses fue ensanchado 3 veces, llegando a alcanzar en ciertos tramos hasta 8 carriles de circulación.
El Paseo de los Ingleses
El Paseo de los Ingleses está inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad. Más allá de su distinción, es el núcleo de la vida en Niza. A lo largo del Mediterráneo, peatones, corredores, ciclistas y patinadores disfrutan de un entorno singular.
La otra faceta de este enclave es su lujo. El paseo está jalonado por establecimientos de renombre internacional. Nombres como le Négresco, le Méridien Nice o le casino Nice Palais de la Méditerranée convierten este lugar en un referente de sofisticación.
Es un recorrido espléndido junto a las playas del Mediterráneo, donde los ciclistas aficionados se cruzan con millonarios en coches de lujo.
Es la ciudad. Y la playa justo al lado. Es una vista emblemática de Niza y es normal querer ver este paseo. Pero no esperéis demasiado. Te encuentras con mucha gente y un ambiente superficial. Sin embargo, el paseo es llano y fácil de recorrer. ¡También es bastante agradable en bici!