Visitar el Englischer Garten
El Englischer Garten o Jardín Inglés se creó en el siglo XVIII en Múnich. Ideado inicialmente como un espacio de descanso para el ejército, finalmente se abrió al público en 1792. De aquel periodo sobrevive la Rumfordhaus (Casa Rumford), un antiguo comedor militar que más tarde sirvió a la corte antes de transformarse en 1966 en un centro de encuentro juvenil dedicado a la naturaleza y la cultura. El Englischer Garten es uno de los parques urbanos más extensos del mundo, superando en dimensiones a Central Park en Nueva York o a Hyde Park en Londres. El proyecto fue impulsado por el conde Rumford, ministro de la guerra de origen estadounidense, y diseñado por Friedrich Ludwig von Sckell, urbanista y paisajista alemán.
Un gigantesco parque de ocio en Múnich
Con una superficie total de más de 400 hectáreas, las posibilidades para el ocio o el descanso son numerosas en el jardín inglés de Múnich. Empezando por sus cuatro Biergarten, esas terrazas de cervecería donde es habitual llevar tu propia comida siempre que pidas una o varias cervezas. El Biergarten es una invención muniquesa que sigue siendo un pilar de la cultura popular bávara. Por ejemplo, la Chinesischer Turm (Torre China), una pagoda de 25 metros de altura, alberga la segunda Biergarten más grande de Múnich, con cerca de 7000 plazas.
Actividades sorprendentes
Además de sus casi 80 kilómetros de senderos, también puedes practicar deportes acuáticos en el Kleinhesseloher See (lago Kleinhesseloher), aunque no está permitido bañarse. El surf de alto nivel es una de las curiosidades de este jardín inglés. Las sesiones tienen lugar en el Eisbach, un canal que bordea el parque, en un punto caracterizado por la presencia de olas estáticas que permiten practicar este deporte.
¡El espacio verde imprescindible de Múnich! Me sorprendió muchísimo el tamaño del lugar. Pasé una tarde entera allí y ni siquiera pude recorrerlo todo. Empecé subiendo al Monopteros, un pequeño templo griego encaramado en una colina que ofrece unas vistas muy bonitas del centro de la ciudad. Después, fui a ver la principal curiosidad del parque, los surfistas de la ola de Eisbach, antes de disfrutar de una buena cerveza cerca de la impresionante Torre china. Está lleno de actividades y senderos por explorar, así que se puede pasar el día allí fácilmente.