Visitar el Museo del Prado
Edificio emblemático de Madrid que alberga la mayor colección de obras de arte de España, el Museo Nacional del Prado atrae cada año a casi 3 millones de personas. Encargado por el rey Carlos III, quien originalmente planeó el espacio como un gabinete de ciencias naturales, fue construido en 1786 por el arquitecto madrileño Juan de Villanueva, coincidiendo con la creación del observatorio astronómico y el jardín botánico. Fue más tarde la reina María Isabel de Braganza quien le convenció para convertirlo en un museo real de esculturas y pinturas.
Su estilo neoclásico, con sus imponentes columnas grecorromanas, lo hace inconfundible. Inaugurado al público en 1819 con un catálogo inicial de 300 piezas, sus fondos crecieron rápidamente gracias a las desamortizaciones eclesiásticas y a las donaciones privadas, alcanzando más de 10.000 obras, de las cuales solo una séptima parte se encuentra expuesta. En 2007 se inauguró un nuevo edificio, el Edificio Jerónimos, destinado a exposiciones temporales y esculturas.
Las colecciones españolas son excepcionales. Abarcan casi 7 siglos y permiten admirar un centenar de obras del gran Francisco de Goya, incluyendo El tres de mayo de 1808, su obra más significativa, además de piezas de El Greco, Ribera, Murillo y Velázquez, cuya obra maestra Las Meninas es la más famosa de la pinacoteca.
En la planta baja y el primer piso se encuentran la escuela veneciana y los grandes maestros italianos como Caravaggio y Botticelli. La primera planta también acoge a los pintores alemanes, holandeses y flamencos. (Nota: el Museo del Prado se centra en la pintura antigua hasta el siglo XIX; las obras de arte contemporáneo, como Picasso, Miró, Dalí o el Guernica, se encuentran en el Museo Reina Sofía de Madrid). La colección del Prado ofrece un recorrido histórico inigualable por la pintura europea que merece una visita pausada.
Horarios
*Información sujeta a cambios
El Museo del Prado es extremadamente rico, el edificio es magnífico y, tal vez, se necesitaría un día entero para apreciar sus colecciones de verdad.
No obstante, personalmente solo lo recomendaría por la oportunidad de ver las Pinturas negras de Goya en directo. Esta serie es absolutamente inolvidable, de una potencia poco común y fascinante de estudiar. Y viví este descubrimiento como uno de mis primeros choques artísticos, algo que me marcó profundamente.