Visitar la playa de Cala d'Hort
Las hay urbanas, familiares, inmensas o dedicadas al surf: las playas de Ibiza forman un abanico fabuloso donde basta con elegir la que más te apetezca. En este mosaico, la Playa Cala d'Hort lo apuesta todo a su paisaje mágico. Si no es la más grande, sí es una de las más bellas. Situada al suroeste de la isla, a pocos kilómetros de San José, regala la oportunidad de adentrarse en una auténtica postal donde los fotógrafos no pierden la ocasión de inmortalizar las puestas de sol en un entorno donde la naturaleza se viste de artista.
Dos islotes mágicos para una vista increíble
Hay lugares donde no falta de nada y la Playa Cala d'Hort pertenece a ese grupo. Esta cala de 200 m es un rincón donde la arena blanca y fina se combina con una zona más rocosa. Bordeada por aguas claras y transparentes, la orilla resulta irresistible. En este mar azul de reflejos turquesas se recorta la silueta de dos gigantes que parecen esculpidos a mano: los islotes Es Vedrà y Es Vedranell. El primero es un peñasco imponente de 385 m de altura que corta el cielo y concentra todo tipo de leyendas. Algunos le atribuyen propiedades energéticas, otros poderes sobrenaturales, pero su fuerza magnética es la única certeza. A 250 m, su vecino se eleva a 117 m. Se dice que ambos islotes sirvieron de punto de referencia para los piratas y hoy forman parte del Parc natural d'Es Vedrà (Parque natural de Es Vedrà). Cuentan que las aves pierden el norte al sobrevolarlos, mientras que los simples mortales se quedan sin palabras ante tanta belleza. Es un enclave perfecto para practicar el buceo y disfrutar de horas de tranquilidad, equipado con hamacas, sombrillas y varios restaurantes. Muchos esperan al crepúsculo antes de marcharse, cuando el cielo se incendia con un sol rojizo y la estampa se vuelve inolvidable.
Esta playa tiene una ubicación privilegiada con sus acantilados alrededor. El agua es cristalina, es ideal para bañarse y para practicar buceo. La playa también está rodeada de muchos bares y restaurantes. Durante el verano, suele haber mucha gente. Por eso, os aconsejo venir pronto si queréis estar tranquilos.