Avis, una máquina de éxito made in USA
Con un nombre de resonancia francesa pero un origen estadounidense indiscutible, la empresa Avis nació en 1946 en el aeropuerto Willow Run de Detroit, fundada por Warren Avis. Fue la primera agencia de alquiler de vehículos en instalarse en un aeropuerto, partiendo con apenas tres coches. Como dice el refrán, quien va despacio llega seguro, y quien llega seguro llega lejos. La prueba está en que hoy la marca suma cerca de 5500 sucursales en más de 165 países, con una flota que supera los 300 000 vehículos.
¿Espíritu visionario de su fundador? Lo que está claro es que la apuesta fue ganadora para quien, en sus inicios, solo buscaba anticiparse a los hábitos de viaje de la posguerra. Avis es hoy una de las marcas de alquiler de coches más reconocidas del mundo y un referente de confianza, avalado por numerosos premios. Fue elegida Mejor compañía de alquiler de vehículos del mundo en 2012 en los World Travel Awards por séptimo año consecutivo, y Mejor compañía de alquiler de vehículos en Europa en 2013 en los Business Traveller Awards por décimo año consecutivo.
Una empresa innovadora y líder en fidelización de clientes
Estos reconocimientos se explican, por un lado, gracias a su larga trayectoria de innovación en el sector y, por otro, a la plétora de ofertas que pone a disposición de sus clientes.
Entre el alquiler de vehículos de turismo, comerciales, eléctricos, monovolúmenes de 7, 8 y 9 plazas, opciones para conductores jóvenes o autocaravanas, el cliente tiene opciones de sobra. A esto se suman servicios especiales, su programa de fidelización Avis Preferred y la venta de vehículos de ocasión para profesionales, lo que convierte a la marca en una de las principales referencias mundiales en cuanto a fidelidad del cliente.
Por otro lado, si te preguntas si tu tarjeta bancaria será aceptada, consulta estos consejos para encontrar alquileres de vehículos posibles con una tarjeta de débito.
Hace poco alquilé un coche en Sicilia. Elegí la agencia AVIS y todo fue muy bien. A la llegada, no hubo espera en el mostrador, el coche estaba listo y la revisión del estado del vehículo fue rápida pero seria. El personal fue cortés y eficiente. Lo mismo al devolverlo: apenas unos minutos para entregar el vehículo, sin sorpresas desagradables ni esperas interminables. Un auténtico alivio, sobre todo después de haber leído algunas experiencias estresantes de otros viajeros.