Qué saber sobre All Nippon Airways (ANA)
Orígenes y desarrollo de la compañía
All Nippon Airways (ANA) fue fundada en 1952 en Japón bajo el nombre de Nippon Helicopter and Aeroplane. Creada con el objetivo de desarrollar una red de transporte aéreo doméstico, la compañía amplió gradualmente su oferta para incluir vuelos internacionales. Con el paso de las décadas, ANA se ha convertido en una de las principales aerolíneas de Japón y en un referente de la aviación mundial.
Una compañía japonesa de primer nivel
Hoy en día, ANA opera una amplia red de destinos, con vuelos nacionales que conectan las principales ciudades de Japón y conexiones internacionales hacia Europa, América del Norte, Asia y Oceanía. La compañía ofrece diversas clases de viaje, desde la económica hasta la primera clase, y pone el énfasis en la calidad del servicio a bordo y en la experiencia del cliente.
Forma parte de la red Star Alliance, lo que permite a los viajeros disfrutar de conexiones más sencillas con otras aerolíneas.
Implantación e infraestructura
ANA tiene su sede en Tokio y sus principales centros de operaciones son los aeropuertos de Narita y Haneda para los vuelos internacionales, además de otros aeropuertos clave en Japón. La compañía opera una flota moderna, que incluye aparatos de última generación como el Boeing 787 Dreamliner, y apuesta por la innovación para mejorar la eficiencia y el confort de los pasajeros.
Los puntos fuertes y particularidades de ANA
ANA busca ofrecer una experiencia de viaje que destaca la hospitalidad japonesa, conocida bajo el término omotenashi. La compañía también pone un énfasis especial en la puntualidad y en la innovación tecnológica. Se distingue de sus competidores por una fuerte presencia en el mercado asiático y por una atención al detalle que le permite ser reconocida habitualmente en los rankings del sector aéreo.
ANA es una aerolínea japonesa (All Nippon Airways) que recomiendo mucho. Ofrecen vuelos directos de París a Tokio Haneda a precios interesantes. La comodidad es muy buena, bastante espacio incluso en clase turista, una buena selección de vídeos y música, y las comidas son bastante buenas, una mezcla entre Francia y Japón. Personal muy atento. Atención si no habláis bien inglés (aunque la mayoría de los japoneses tampoco, dicho sea de paso), me parece que solo hay una línea telefónica estadounidense para contactar con ellos si hace falta. Pero la reserva online es sencilla, sin ningún problema.