#1 Puente de Napoleón (Luz-Saint-Sauveur)
Desde un puente histórico situado a 65 metros sobre las gargantas pirenaicas, monitores pioneros en el país ofrecen saltos en solitario o en tándem. En verano es posible completar la experiencia con un circuito de tirolinas, e incluso realizar un segundo salto el mismo día si buscas una dosis extra de adrenalina.