Visitar San Petersburgo
Los tesoros arquitectónicos de la ciudad
San Petersburgo, a menudo llamada la "Venecia del Norte", es un despliegue de arquitectura imperial. El imprescindible museo del Hermitage, ubicado en el palacio de Invierno, impresiona tanto por sus colecciones de arte como por su suntuosa estructura. Muy cerca, la catedral de San Isaac permite contemplar una panorámica inmejorable de la ciudad desde su cúpula. Si buscas edificios religiosos, la catedral del Salvador sobre la Sangre Derramada, con sus mosaicos vibrantes y su estilo ruso tradicional, es una parada obligatoria.
Paseos junto a los canales
Con sus numerosos canales y ríos, San Petersburgo invita a recorrerla con calma. Los cruceros por el río Neva o sus canales ofrecen una perspectiva distinta, sobre todo de noche, cuando los puentes levadizos se alzan en un espectáculo singular. La perspective Nevsky, la arteria principal de la ciudad, es perfecta para caminar, rodeada de tiendas, restaurantes y edificios históricos.
Museos y centros culturales
Más allá del Hermitage, la ciudad cuenta con una amplia oferta museística. El museo Ruso, por ejemplo, se centra exclusivamente en el arte nacional y alberga una colección notable de pintura y escultura. Para los lectores, la casa-museo de Dostoievski permite adentrarse en el universo del autor de "Los hermanos Karamazov". Por otro lado, quienes tengan interés en la historia naval pueden visitar el crucero Aurora, buque símbolo de la revolución de 1917.
La gastronomía local
La cocina de San Petersburgo destaca por su variedad. Entre las especialidades, prueba los pelmeni, unos raviolis rellenos que se sirven habitualmente con crema agria. Si te gusta el pescado, busca el koryushka, un pescado frito típico de las aguas locales. Para acompañar el café, pide unos prianiki, pequeñas galletas con miel y especias. La ciudad también cuenta con muchos restaurantes de cocina rusa moderna que reinterpretan la tradición con un toque creativo.
¿Cuándo ir?
La mejor época para viajar a San Petersburgo va de mayo a septiembre. Los días son muy largos, especialmente en junio, durante las "noches blancas" en las que el sol apenas se oculta. El invierno, aunque gélido, transforma la ciudad con mantos de nieve y mercados navideños. Si te interesa la cultura, el festival de las Noches Blancas organiza eventos de primer nivel durante los meses de luz.
¿Cómo llegar?
San Petersburgo cuenta con buenas conexiones aéreas desde las principales ciudades europeas. Ten en cuenta que, al viajar a Rusia, los ciudadanos españoles necesitan visado; si viajas desde América Latina, consulta los requisitos específicos para tu nacionalidad. Una opción frecuente es volar a Moscú y tomar el tren de alta velocidad Sapsan, que une ambas ciudades en 4h. Es un trayecto cómodo que permite ver la campiña rusa y cuesta habitualmente entre 3000 y 8000 RUB (30-80 EUR aprox.) dependiendo de la antelación y la clase.
Ya sea por su patrimonio cultural y arquitectónico, sus museos, sus canales o sus jardines, San Petersburgo merece sin duda el título de capital cultural de Rusia.
Una experiencia preciosa para disfrutar en pareja o con amigos, aunque quizá menos en familia.