#1 Gran Acuario de Saint-Malo (Saint-Malo)
Visitar el Gran Acuario de Saint-Malo es un plan esencial en el norte de Bretaña para toda la familia. Explora desde arrecifes de coral hasta las profundidades abisales con experiencias interactivas como el Nautibus o el túnel de los tiburones. Además de la diversión, el centro trabaja en la conservación marina con talleres educativos.
Qué alegría pasear por la orilla del mar, con las vistas a Saint-Malo justo enfrente (incluso puedes hacer la travesía en 15 minutos en barco) y por las calles pequeñas de Dinard, entre comercios locales y grandes casas majestuosas. Recomiendo mucho ir a finales de septiembre durante el Festival de Cine Británico, ¡un ambiente increíble y una programación genial por descubrir!