Visitar Finlandia, tierra de mil lagos y auroras boreales
Con sus paisajes salvajes y una tranquilidad absoluta, Finlandia atrae a los amantes de la naturaleza y a quienes buscan sumergirse en la cultura nórdica.
Helsinki, moderna y vital
Capital dinámica, Helsinki cautiva por su diseño depurado, sus calles con vida y sus islas accesibles en ferry. No te pierdas la catedral luterana, emblema de la ciudad, ni el barrio de Kallio, ideal para conocer la vida nocturna local. Los aficionados a la arquitectura disfrutarán con las obras de Alvar Aalto repartidas por toda la ciudad.
Laponia, magia invernal
La Laponia, la región más emblemática del norte, es el lugar perfecto para vivir una experiencia invernal auténtica. Aquí, entre paisajes nevados hasta donde alcanza la vista y bosques silenciosos, quizás tengas la suerte de observar el espectáculo de las auroras boreales. Rovaniemi, la capital de la región, alberga el famoso pueblo de Papá Noel, la atracción familiar por excelencia en Finlandia.
Los mil lagos y su serenidad
Finlandia es apodada el país de los mil lagos por sus incontables extensiones de agua tranquila. La región de los Grandes Lagos, en el centro del país, es el entorno ideal para practicar kayak, pescar o simplemente relajarse en una cabaña tradicional con sauna. Ciudad histórica y con encanto, Savonlinna acoge cada verano un famoso festival de ópera en su castillo medieval, el Olavinlinna.
Parques nacionales protegidos
Con cerca de 40 parques nacionales, Finlandia es un paraíso para el senderismo y la naturaleza virgen. El Parque nacional de Oulanka, con sus ríos impetuosos y puentes colgantes, ofrece senderos variados para todos los niveles. En el sur, el Parque nacional de Nuuksio, fácilmente accesible desde Helsinki, permite una inmersión rápida y directa en plena naturaleza.
Sabores nórdicos entre tierra y mar
La gastronomía finlandesa refleja la riqueza de su entorno natural. Entre los imprescindibles, prueba el salmón ahumado, los frutos del bosque como los arándanos rojos, y la carne de reno, que suele servirse en estofado. Imprescindibles para beber: el vodka finlandés o el glögi, el tradicional vino caliente especiado.
¿Cuándo ir?
El verano, de junio a agosto, es ideal para aprovechar el sol de medianoche y participar en festivales animados como el Midsummer, la fiesta del solsticio de verano. El invierno, de diciembre a marzo, es perfecto para descubrir los paisajes nevados y buscar auroras boreales.
¿Cómo ir?
El aeropuerto internacional de Helsinki-Vantaa conecta diariamente con varias ciudades europeas. Los vuelos directos desde España suelen rondar los 200 EUR ida y vuelta en temporada baja. Los ferrys desde Suecia o Estonia son otra alternativa muy agradable.
¿Cómo moverse?
La red ferroviaria finlandesa es eficaz y cómoda, permitiendo llegar fácilmente a ciudades como Helsinki, Rovaniemi o Turku. Para una mayor libertad, considera la alquiler de coche, especialmente útil en Laponia y en las zonas rurales.