Visitar Córdoba
Córdoba es una de las joyas de Andalucía. Esta ciudad bañada por el sol, con sus fachadas encaladas y el aroma a azahar que inunda sus calles, es un placer para los sentidos. Junto a Sevilla y Granada, constituye una parada obligatoria en el sur de España.
Un rico pasado cultural entre Oriente y Occidente
El monumento más emblemático de la ciudad es, sin duda, su mezquita-catedral. La Mezquita es un edificio asombroso que no se parece a ningún otro templo religioso que hayas visitado. Fue un antiguo templo romano, convertido luego en iglesia y transformado finalmente en una majestuosa mezquita por un emir. Durante la Reconquista, el rey Fernando III de Castilla la metamorfoseó de nuevo en catedral. Hoy, la Mezquita muestra con elegancia la alianza entre la cultura católica y la árabe. Sus columnas y arcos son un reclamo constante para los fotógrafos. Tras visitar la mezquita-catedral, acércate a los Baños del Califato, que se conservan en un estado excelente, y a los Baños Árabes, los más grandes de estilo morisco en Europa. Por la noche, es posible ver espectáculos de flamenco en ellos. El Alcázar de los Reyes Cristianos es otro símbolo cordobés. Palacio real, sede de la Inquisición y prisión, este lugar cargado de historia (que vio pasar a Cristóbal Colón) destaca por su arquitectura andaluza. Si tienes tiempo, no te pierdas la sinagoga, declarada monumento nacional.
El delicado aroma del vivir andaluz
Córdoba es, sobre todo, una ciudad ideal para pasear durante las tardes cálidas o las largas noches de verano. El barrio de la Judería, la antigua judería, es la zona más auténtica de la ciudad. La calleja de las Flores es el rincón más popular: bordeada de macetas llenas de flores que resaltan sobre la blancura de las paredes, ofrece una estampa pintoresca. El paseo continúa hacia la Plaza Corredera, donde lugareños y visitantes se citan para tomar algo en las terrazas. Aprovecha para probar un suculento salmorejo, una crema fría a base de tomate, ajo, aceite de oliva, miga de pan y vinagre, servida habitualmente con huevo duro y virutas de jamón serrano. ¿Y para la noche? Puedes ver un espectáculo de flamenco o una representación ecuestre en las Caballerizas Reales.
Cuándo ir
Se puede visitar Córdoba casi todo el año, ya que el sol brilla en todas las estaciones. Los meses menos recomendables son de diciembre a febrero, aunque la temperatura rara vez baja de los 8-9 grados. Evita también, en la medida de lo posible, julio y agosto, cuando el calor puede volverse sofocante. ¿Un buen momento? El mes de mayo, cuando se celebra la Feria de Mayo, una fiesta tradicional llena de música y baile.
Cómo llegar
Los aeropuertos más cercanos son los de Sevilla y Málaga. El primero se encuentra a 1 hora y 35 minutos en coche y el segundo a 1 hora y 50 minutos. Lo ideal es disponer de un coche de alquiler, aunque también puedes moverte mediante la red de autobuses andaluza, especialmente con la compañía Alsa.
Ciudad importante en la historia andaluza que ha conservado muy bien su legado del pasado.
Merece la pena verla al menos durante un fin de semana.