Visitar el Castillo Gala Dalí de Púbol
El amor consiste a veces en construir castillos en España, pero cuando te llamas Salvador Dalí, aquello se convierte en una realidad muy tangible. No convertirlo en una obra maestra habría sido casi imposible. Como una auténtica oda a Gala, su esposa y musa, el Castillo Gala Dalí de Púbol, conocido habitualmente como la Casa-Museo Castillo Gala Dalí, desprende una ternura infinita. Abierto al público desde 1996, esta joya de La Pera, cerca de Gerona, ofrece la rara oportunidad de adentrarse en la intimidad del genio y su compañera, unidos por el arte y la pasión.
Un santuario romántico y misterioso
Al inicio de su relación, Dalí le prometió a Gala que le regalaría un palacio. Con sus tres plantas, su torre gótica del siglo XI y una estructura del siglo XIV, el Castillo Gala Dalí de Púbol estaba tan abandonado como deteriorado. No le hizo falta nada más a este visionario para encontrar su base. De las ruinas, creó un verdadero templo para su musa. A partir de 1970, comenzó la restauración del lugar. El jardín semi-salvaje recuperó la vida, mientras que una piscina con una fuente decorada con bustos de Wagner, pinturas en trampantojo y estatuas de elefantes encontraron su sitio para que la magia de Dalí hiciera el resto. El deterioro de las estancias fue aprovechado para crear nichos y espacios que solo su mirada artística podía concebir. Las cocinas se transformaron en un baño, y se consolidó un refugio a la vez romántico y barroco con la Sala de los Escudos y su rosetón, el Salón del Piano, chimeneas diseñadas por él, sillones majestuosos y camas reales. El resultado rebosa gracia y un aura de misterio. Dalí no podía entrar sin el consentimiento escrito de Gala, quien murió allí en 1982 y está enterrada en el lugar. El artista vivió allí solo, creando sus últimas obras en su taller. Sus efectos personales, como los vestidos de Gala, añaden un encanto muy especial a esta visita conmovedora y apasionante.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Este castillo conserva prácticamente tal cual el lugar donde Dalí vivió con su esposa Gala. Si te interesa este artista de obra delirante y vida intensa, apreciarás poder observar el entorno en el que pasó una parte de su vida. El jardín es muy bonito y las estancias interiores son originales y bastante inmersivas.