Visitar Caló des Moro
No busques servicios en Caló des Moro porque no los hay. Aquí la naturaleza es la protagonista absoluta y se mantiene en estado puro. Situada al sur de la isla, a 45 minutos de Palma de Mallorca y a pocos kilómetros de Santanyí, esta pequeña cala se abre al mar formando una piscina rectangular de aguas tranquilas. Aunque es un lugar de gran belleza, el acceso requiere esfuerzo, ya que implica caminar por el borde de un acantilado, lo que no impide que se llene rápidamente de visitantes.
La belleza de la costa salvaje
Mallorca es un destino excepcional, y lugares como Caló des Moro explican el porqué. Rodeada de rocas, pinos y vegetación de maquis, esta pequeña bahía se encuentra en un entorno natural impresionante. La franja de arena mide apenas 50 metros, por lo que encontrar sitio para la toalla es complicado. Los bañistas suelen sentarse directamente sobre las piedras, un pequeño inconveniente que no resta encanto al lugar. Protegida por acantilados verticales, la zona se percibe como una piscina natural de tonos turquesa. El baño es la actividad principal, aprovechando unas aguas cristalinas con temperaturas muy agradables. Los fondos marinos están bien conservados y son ideales para practicar snorkeling, especialmente cerca de una cueva próxima al litoral. Caló des Moro ha pasado de ser un rincón frecuentado solo por locales a ganar una enorme popularidad. Para llegar, hay que realizar un descenso a pie que requiere cierta forma física, bordeando la Cala s'Almunia, otra pequeña cala muy apreciada por los aficionados al buceo.
Muy bonita cala de arena pequeña a la que se accede tras una caminata corta por senderos escarpados (no recomendado para cochecitos o personas con movilidad reducida).
Vengan temprano por la mañana, si no, ni siquiera tendrán sitio donde poner la toalla.
El baño es súper agradable en las aguas turquesas. Hay una especie de cueva excavada por las olas que podrán observar nadando unas decenas de metros.