Visitar el Parque nacional de los Ecrins
Situado entre los departamentos franceses de Isère y Altos Alpes, el Parque nacional de los Ecrins abarca la mayor parte del macizo montañoso que le da nombre. Catalogado como área protegida por las instancias internacionales de preservación de la naturaleza, permite a los visitantes descubrir una fauna y una flora perfectamente conservadas.
Una reserva con más de 100 años de historia
1913, creación del parque de La Bérarde
En diciembre de 1913, el Estado francés adquirió 4000 hectáreas de terreno montañoso en Isère, en pleno corazón del macizo de los Ecrins, con el objetivo de crear el "parque de La Bérarde". Esta iniciativa se inspiró en el modelo suizo de la Engandina, fundado apenas cuatro años antes.
Originalmente, la intención era frenar el avance de los pastos, que devastaban los bosques de montaña y aceleraban la erosión del suelo. En el momento en que las autoridades intentaban dotar a los parques naturales franceses de una nueva dimensión científica y protectora, estalló la Primera Guerra Mundial, lo que retrasó el proceso.
Una reserva que se expandiría y cambiaría de nombre
En 1923, el parque se amplió hasta alcanzar las 13 000 hectáreas. Durante los 50 años siguientes, cambió de nombre en tres ocasiones, pasando a denominarse "Parque nacional de Oisans", "Parque nacional de Pelvoux" y finalmente "Parque nacional de los Ecrins". En las décadas posteriores, se realizaron grandes esfuerzos para proteger la flora y la fauna, llegando incluso a reintroducir especies como la cabra montés o, más recientemente, el lobo.
Qué ver hoy en el Parque nacional de los Ecrins
El Parque nacional de los Ecrins abarca actualmente 91 800 hectáreas y su altitud oscila entre los 800 m y los 4102 m. Es el parque de alta montaña por excelencia, con cerca de un centenar de cumbres que superan los 3000 m y unos cuarenta glaciares. Los amantes de la naturaleza pueden recorrer sus senderos señalizados y alojarse en uno de los 32 refugios de montaña. El parque también cuenta con varios lagos de altura, siendo el más elevado el "lac du Pavé" (lago del Pavé), situado a 2820 m sobre el nivel del mar.
Es posible observar una fauna salvaje singular, como el águila real, la cabra montés, el lobo gris o el lince boreal. Esta reserva alpina es un paraíso para quienes buscan disfrutar de la naturaleza en estado puro.
El parque alberga numerosas cumbres donde se esconden glaciares, algunos picos alcanzan incluso los 4000 metros de altitud. Por mi parte, ¡me quedé en 3000! Y ya fue algo extraordinario, las montañas, las aves rapaces y el silencio, ¡Los Ecrins merecen la visita! Prevean varios días para descubrir este inmenso territorio. Además, pude observar varios rebecos, un momento precioso.