Visitar el Castillo de Culzean
El Castillo de Culzean se alza sobre la costa oeste de Escocia, encaramado en lo alto de los acantilados del Ayrshire, muy cerca de Maybole. Aunque sus orígenes se remontan al siglo XIII, el edificio actual es fruto de la transformación realizada en 1771 por el arquitecto Robert Adam. Fiel al estilo neoclásico etrusco, el arquitecto remodeló la propiedad por encargo de David Kennedy, conde de Cassillis y miembro del Clan Kennedy, una de las familias más influyentes de la Escocia de aquella época. Entre sus aportaciones, cabe destacar la incorporación de almenas, aspilleras y una gran torre circular que se asoma directamente al mar.
Las leyendas del Castillo de Culzean
Construido sobre una compleja red de cuevas marinas y al borde de un precipicio, el Castillo de Culzean posee un aura indudablemente enigmática. Existe una leyenda local sobre su pasado: se dice que el dueño del castillo, tras haber ofrecido generosamente ale (cerveza artesana) a un niño que la pedía para su madre enferma, fue liberado mágicamente de su cautiverio tras la guerra de Flandes gracias a la intervención del pequeño.
Ya en el siglo XVIII, antes de ser adquirido por David Kennedy, el castillo sirvió de escondite para contrabandistas. Esta historia ha alimentado numerosos rumores, incluido el de que la fortaleza está habitada por espíritus. Se cuenta que hay al menos 7 fantasmas en sus muros, siendo el más célebre un gaitero que, según dicen, vaga por la Earls Bedroom.
Un dominio espectacular en Escocia
El castillo preside un entorno natural privilegiado, rodeado por un dominio de 260 hectáreas. Es un lugar ideal para realizar caminatas en Escocia, recorriendo bosques, jardines y playas de arena fina. Por cierto, el presidente estadounidense Eisenhower se alojó aquí en varias ocasiones. Fue un gesto de agradecimiento por su contribución a la victoria de los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial, cuando ocupaba el cargo de comandante.
Castillo grande y majestuoso construido sobre un acantilado que domina el mar, rodeado de un jardín precioso. El lugar es mágico.