Visitar el Signal Iduna Park, un templo del fútbol en Dortmund
Un monumento deportivo
El Signal Iduna Park, conocido también como Westfalenstadion, es el estadio más grande de Alemania y una parada obligatoria para los aficionados al fútbol. Con una capacidad de más de 81 000 espectadores, es el hogar del Borussia Dortmund, uno de los clubes más laureados del país. Inaugurado en 1974, este estadio cuenta con una larga trayectoria y es famoso por la atmósfera eléctrica que se vive durante los partidos, especialmente gracias a su célebre Muro Amarillo, la grada de los aficionados locales.
Una visita inmersiva
Para los visitantes, realizar una visita guiada al Signal Iduna Park es una experiencia singular. Podrás recorrer las entrañas del estadio, incluyendo los vestuarios, el túnel de jugadores y el terreno de juego. Conocerás de cerca la historia del Borussia Dortmund y anécdotas sobre los jugadores legendarios que han dejado huella en el club. Las visitas están disponibles durante todo el año, aunque es recomendable reservar con antelación, especialmente durante la temporada de fútbol.
El Muro Amarillo
Asistir a un partido en el Signal Iduna Park es algo que todo aficionado debe vivir al menos una vez. El ambiente es único, con seguidores apasionados que no dejan de cantar y animar a su equipo. Conocido por los fans del fútbol en todo el mundo, el Muro Amarillo, o Gelbe Wand en alemán, es la famosa grada de Dortmund, una tribuna de un solo nivel con 25 000 plazas de pie repleta de ultras vestidos con los colores del club, el amarillo. La intensidad que se respira en el Signal Iduna Park lo convierte en uno de los escenarios más imponentes para los equipos visitantes.
Un recinto para grandes eventos
El estadio también acoge eventos fuera del ámbito futbolístico, como conciertos y otras competiciones deportivas. Consulta el calendario de eventos para aprovechar al máximo tu estancia en el oeste de Alemania.
Horarios
*Información sujeta a cambios
No soy un gran apasionado del fútbol, pero es una experiencia que hay que vivir. No me arrepiento en absoluto de haber aprovechado la oportunidad de ver un partido de la Bundesliga en este estadio. El ambiente de las gradas, la vista vertiginosa y espectacular son increíbles. Casi te olvidas de mirar el partido en el césped. De hecho, ya ni recuerdo el marcador :)