Visita las Calas de Piana
En una carretera sinuosa de Córcega, que conecta Piana con Porto-Ota, se accede a las Calas de Piana, un enclave protegido y rebosante de biodiversidad.
Calanches di Piana
Bordeado por esta carretera de rocas graníticas anaranjadas, este lugar es conocido por los lugareños como Calanches di Piana, una denominación precisa si consideramos que estas formaciones no tienen relación con las calanques de Provenza.
Al igual que el golfo de Porto o la reserva de Scandola, las Calanches di Piana fueron declaradas patrimonio mundial en 1983. Además, una superficie de 731 hectáreas fue clasificada en 1985 como ZNIEFF (Zona Natural de Interés Ecológico, Faunístico y Florístico). Esta distinción responde a la extraordinaria variedad de especies que alberga el entorno.
Los aficionados a la ornitología pueden observar águilas pescadoras, halcones y águilas reales, mientras que los amantes de la fauna marina podrán avistar meros, dentones, delfines y morenas. Esta riqueza natural ha permitido garantizar la protección de la zona, actualmente declarada terreno no edificable.
Desde la carretera, las calas parecen una V rocosa que alcanza los 698 metros de altura. Sin embargo, es desde el mar donde este paisaje revela su verdadera escala. Puedes tomar un barco en el puerto de Porto para un recorrido de aproximadamente 1h30. Tras pasar la playa de Ficajola y el Capo Rosso, entrarás en la zona de las calas. Los acantilados de roca roja, esculpidos por la erosión y que se sumergen en un mar turquesa, ofrecen una estampa imponente. Es, sin duda, uno de los tramos costeros más representativos de la isla.
Se trata de una parada imprescindible en la isla, y no es casualidad que todas las guías la recomienden. Dedica un tiempo a disfrutar de este tesoro natural preservado.
Se ha dicho mucho sobre la belleza de estas calas. El color de estas increíbles formaciones rocosas hace que todo sea espectacular. La mayor parte se recorre a pie. Intentad localizar las rocas con formas distintas, como los enamorados (con un corazón formado naturalmente en la roca) o el obispo. Cada una tiene su propia historia.
Como muchas carreteras en Córcega, la que lleva hasta allí es estrecha y sinuosa. Conducid despacio y con cuidado, y dejad el volante a alguien que se sienta cómodo.