Visitar el Palacio de Amalienborg, símbolo de la monarquía danesa
Situado muy cerca del animado barrio de Nyhavn, el Palacio de Amalienborg es la residencia oficial de la familia real danesa y uno de los puntos más emblemáticos de Copenhague. Compuesto por cuatro edificios independientes dispuestos alrededor de una elegante plaza central, este conjunto arquitectónico refleja con precisión la sobriedad del estilo rococó.
Una residencia real en activo
Construido a mediados del siglo XVIII, el Palacio de Amalienborg sigue siendo hoy una residencia habitada. Dos de sus edificios permanecen ocupados permanentemente por la familia real, incluida la reina Margarita II. Por ello, es habitual presenciar el ir y venir de la guardia real, especialmente durante el relevo de la guardia, una ceremonia que atrae a diario a numerosos visitantes interesados en observar este ritual lleno de tradición y precisión militar.
El Museo de Amalienborg, ventana a la historia real
Para los entusiastas de la historia, la visita al Museo de Amalienborg, ubicado en el Palacio de Christian VIII, ofrece una inmersión en el universo de los soberanos daneses. Podrás descubrir una colección que incluye mobiliario de época, vestimenta real, objetos personales y obras de arte procedentes directamente de las colecciones privadas de la familia real.
El museo también alberga exposiciones temporales que profundizan en diversos aspectos de la vida monárquica en Dinamarca.
Arquitectura y paseos agradables
La plaza central de Amalienborg, rodeada por sus cuatro edificios casi idénticos, destaca por su armonía arquitectónica. Diseñada por el arquitecto Nicolai Eigtved, alberga en su centro una imponente estatua ecuestre del rey Federico V.
A pocos pasos, el jardin d'Amalie (jardín de Amalie), con sus zonas verdes perfectamente cuidadas, resulta un lugar ideal para hacer una pausa. Muy cerca, el paseo junto al muelle permite disfrutar de una vista despejada de la Ópera de Copenhague, situada en la otra orilla.
Horarios
*Información sujeta a cambios
El Palacio de Amalienborg es muy interesante. La visita es bastante rápida, pero merece la pena verlo de todos modos. Sobre todo, os aconsejo ir para asistir al cambio de guardia que tiene lugar todos los días a las doce del mediodía. El espectáculo militar es realmente impresionante. Intentad llegar con antelación para coger un buen sitio.