Visitar la Playa de Cadaqués
La Costa Brava es uno de los litorales más impresionantes de España. Su costa rocosa ofrece paisajes donde el mar y los acantilados se encuentran en un entorno natural salvaje y bello. Es en este marco excepcional donde surge Cadaqués, un pueblo que parece un rincón apartado del mundo. Esta joya, protegida por el Cap de Creus, es un antiguo puerto pesquero situado en una bahía profunda que alcanzó renombre mundial gracias a Salvador Dalí, quien residió allí durante décadas. Precisamente su estatua vigila la playa principal, la Platja Gran, un arenal pintoresco integrado en pleno corazón del casco urbano.
Una playa en el centro de un pueblo auténtico
A menudo se dice que esta costa está jalonada de playas espectaculares. Sin embargo, hay que matizar esta afirmación, pues la arena fina y las grandes extensiones no son la norma en Cadaqués. La Platja Gran no es una excepción. Aquí no encontrarás orillas doradas, sino una superficie de cantos rodados que posee un encanto difícil de superar. Al ser céntrica, está rodeada por un entorno urbano que aporta una belleza pintoresca a su estampa. Las casas encaladas forman un refugio que contrasta con el azul del mar, cuyas aguas son transparentes y apenas se ven perturbadas por las pequeñas barcas de pescadores. Con sus 200 m de longitud, no es una playa extensa y se llena con facilidad. Al estar a pocos pasos de las callejuelas, es un lugar muy apreciado por las familias, ya que el acceso es sencillo, el agua tiene poca profundidad y el baño es seguro. Varios restaurantes y bares tradicionales, conocidos como chiringuitos, jalonan el paseo marítimo, que es un recorrido excelente. En apenas cinco minutos a pie, el camino lleva a la pequeña Platja del Port d'Alguer, famosa por haber sido inmortalizada por Salvador Dalí. Las barcas reposando sobre la orilla y la cercanía de la iglesia de Santa Maria componen, una vez más, una atmósfera singular.
La playa de Cadaqués es más bien una pequeña cala que una gran playa de arena fina. Al contrario que en el comentario anterior, me pareció que había bastante gente. Os aconsejo venir temprano por la mañana o bien al atardecer para disfrutarla de verdad. La playa es muy agradable e ideal para hacer esnórquel.