Visitar la Capilla Sixtina, obra maestra del Renacimiento
Situada cerca de la plaza San Pietro, en la Ciudad del Vaticano, en la orilla derecha del Tíber en Roma, la Capilla Sixtina es mundialmente famosa por el fresco de la Creación de Adán de Miguel Ángel, así como por acoger a los cardenales reunidos en cónclave durante la elección del nuevo pontífice, conforme a la constitución apostólica Universi Dominici Gregis.
Una visita imprescindible
Como la capilla más grande del Vaticano, la Capilla Sixtina es inseparable de su decena de museos, de los cuales constituye el punto culminante al final del recorrido. Si no deseas verlo todo, sigue el percorso breve - short itinerary, el acceso rápido que te llevará directamente hasta allí.
Auténtica joya del estilo renacentista, sus paredes, su bóveda y su altar están cubiertos de frescos que representan episodios bíblicos y que atraen cada día a entre 10 000 y 20 000 visitantes.
Frescos con símbolos poderosos
Durante más de medio siglo, 3 papas (Sixto IV, Julio II y Pablo III) y 8 pintores (Sandro Botticelli, Vanucci conocido como El Perugino, Bagio di Antonio, Cosimo Rosselli, Lucas Signorelli, Domenico Ghirlandaio, Pinturicchio y Miguel Ángel) contribuyeron pacientemente a su creación. El resultado es impresionante y te sentirás abrumado por la cantidad de maravillas que alberga.
Los muros laterales están divididos en 3 franjas horizontales. La pared sur, a la izquierda cuando te sitúas frente al altar, está dedicada a Moisés, mientras que la pared norte está dedicada a Cristo. Otras secciones están consagradas a los profetas, a las sibilas y a los 32 primeros papas. El techo evoca pasajes de Noé y de Adán y Eva.
La Creación de Adán y el Juicio Final
Más que intentar verlo todo, contempla los 2 elementos imprescindibles: la Creación de Adán en la bóveda y el Juicio Final sobre el altar. Del primero emana una gran fuerza, mientras que el segundo causó controversia en su época por sus figuras desnudas. Miguel Ángel, apodado el terrible soberano de la sombra, era conocido por su carácter fuerte. Aunque en un principio se negó a participar en la capilla argumentando que era escultor y no pintor, se vio obligado a trabajar allí durante 10 años, 4 de ellos tumbado sobre un andamio.
Truco: para seguir admirando la basílica de San Pedro desde el interior sin tener que volver a hacer cola, elige la salida de grupo situada al fondo a la derecha. Para ello, espera a que pase un grupo y únete a ellos.
Horarios
*Información sujeta a cambios
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