L'Accor Arena, el epicentro del espectáculo en París
Erguida como una pirámide vegetal en pleno distrito 12, la Accor Arena se ha consolidado desde 1984 como el corazón absoluto del entretenimiento parisino. Esta catedral moderna del directo vibra al compás de conciertos multitudinarios y competiciones deportivas, reuniendo hasta 20 300 espectadores en su recinto de formas audaces.
Una proeza arquitectónica que rompe moldes
El edificio sorprende desde el primer vistazo. Sus fachadas inclinadas a 42,5 grados están cubiertas por un manto de césped natural, lo que convierte a este pabellón en el único edificio del mundo con paredes ajardinadas. Los arquitectos Andrault, Parat y Guvan diseñaron esta pirámide truncada para que dialogara de manera natural con el parc de Bercy vecino y mantuviera una escala humana frente al Sena.
En el interior, la técnica es igual de impactante. La estructura metálica diseñada por Jean Prouvé se apoya en cuatro pilares de hormigón de 30 metros de altura separados por 80 metros, lo que libera la visibilidad de cualquier columna molesta. Este espacio de 6 400 m² alberga un ingenioso sistema de monorraíles con cuatro convoyes que permiten todas las configuraciones posibles de la sala.
Del Palais omnisports al escenario mundial
Inaugurada el 3 de febrero de 1984 por Jacques Chirac, entonces alcalde de París, la sala entró de golpe en el top 5 de las arenas más grandes del mundo con 17 000 plazas. Por fin, la capital contaba con un recinto capaz de acoger los mayores eventos deportivos y musicales internacionales.
En 2015, una metamorfosis espectacular impulsó al antiguo complejo hacia el siglo XXI. El estudio DVVD rediseñó totalmente los volúmenes interiores excavando el zócalo y ampliando el edificio, creando una enorme cristalera de 2 000 m² que abre el lugar a la ciudad. Con sus 20 300 plazas actuales, la Accor Arena se sitúa en el top 6 de los recintos europeos.
El escenario de leyendas y récords
Los artistas más importantes del planeta han pasado por este escenario mítico. Johnny Hallyday ostenta el récord absoluto con 101 representaciones entre 1987 y 2016. Michel Sardou actuó allí 91 veces, mientras que Madonna, Céline Dion y Mylène Farmer han hecho vibrar la arena en numerosas ocasiones. En 2016, Muse marcó un hito con seis fechas consecutivas con entradas agotadas, reuniendo a 121 800 personas.
En el ámbito deportivo, la arena brilla con luz propia. Acoge desde hace décadas el Masters de Paris-Bercy de tenis y el Grand Chelem de Paris de judo. En enero de 2020, hizo historia al albergar el primer partido oficial de la NBA en Francia. Durante los Juegos Olímpicos de 2024, fue el escenario de la gimnasia artística y de las finales de baloncesto.
Un lugar vivo y abierto a la ciudad
Más que una simple sala de conciertos, la Accor Arena se ha transformado en un destino urbano. El vestíbulo principal, bañado por luz natural, permanece abierto al público de forma permanente. Catorce bares temáticos animan la galería circular, mientras que una pista de hielo subterránea funciona de septiembre a junio.
Las 54 palcos personalizables y el espacio VIP bautizado como l'Appartement, con su estilo haussmanniano y vistas privilegiadas, ofrecen una experiencia premium. Desde 2023, la discoteca Phantom alarga las noches mucho después de los conciertos, convirtiendo definitivamente la arena en un punto de referencia de la vida nocturna.
El consejo de amigo: las puertas suelen abrir dos horas antes de los conciertos y una hora y media antes de los eventos deportivos, pero la explanada y el vestíbulo de entrada son accesibles mucho antes. Aprovecha para observar la arquitectura, sentarte tranquilamente en uno de los bares con terraza o pasear hacia el cercano Bercy Village. La experiencia comienza mucho antes de que se levante el telón.
Horarios
*Información sujeta a cambios
Esta sala es realmente inmensa, me quedé bastante impresionada la primera vez que vine. La programación es de diez, los artistas que vienen son variados y de todos los estilos. La sala es muy moderna y permite unos efectos de luz preciosos. El sonido también está muy bien.