Visitar el Centro Rose para la Tierra y el Espacio
En el Upper West Side de Nueva York, cerca de Central Park West, se encuentra el American Museum of Natural History (Museo Americano de Historia Natural). Una parte de este complejo está ocupada por el "Frederick Phineas and Sandra Priest Rose Center for Earth and Space".
Historia
El Centro Rose para la Tierra y el Espacio es el resultado de una rehabilitación integral del Hayden Planetarium. Este fue encargado en 1933 a los arquitectos Trowbridge y Livingston, gracias a un préstamo federal y a una donación del banquero y filántropo Charles Hayden. Abrió sus puertas en 1935 con la misión de acercar los misterios del universo al gran público.
En 1993, el planetario fue objeto de una importante renovación que incluyó el cambio de asientos y de su proyector.
En 1997, el planetario cerró sus puertas para ser demolido. Posteriormente, con un presupuesto de 210 millones de USD, nació el Frederick Phineas and Sandra Priest Rose Center for Earth and Space. Su inauguración oficial, el 19 de febrero de 2000, contó con la presencia de figuras como Robert Redford, Liam Neeson y Harrison Ford.
El nuevo Hayden Planetarium cuenta ahora con tecnología de proyección 3D y es Tom Hanks quien presta su voz para la narración.
El Centro Rose para la Tierra y el Espacio
El centro se extiende sobre más de 30 000 m² y alberga exposiciones, centros de investigación y actividades educativas, todo ello dedicado al espacio.
En el Big Bang Theater, puedes ver una película sobre los orígenes del universo cuya narración corre a cargo de Liam Neeson.
Tanto en el planetario como en sus alrededores, encontrarás con frecuencia exposiciones temporales centradas en el espacio y los cuerpos celestes.
Para terminar la visita, puedes pasear por la terraza Arthur Ross, un espacio ajardinado sorprendente de más de 4 000 m².
Una parada esencial para quienes tienen la mirada puesta en las estrellas.
El Rose Center no es el museo más impresionante, ni de lejos. Es bastante pequeño, pero ofrece algunas exposiciones interesantes.
Sobre todo, permite asistir al espectáculo del planetario. Es un momento realmente apasionante para quien ama el espacio y su exploración.
Por último, la arquitectura misma del museo merece la pena por su modernidad.
Una visita simpática con la cabeza en las estrellas.